Varias zonas de la capital se encuentran abandonadas. La infraestructura urbana está destruida y los servicios no satisfacen las necesidades de los contribuyentes. Resulta ya inaceptable el nivel de negligencia al que está llegando la administración municipal, que debe entregar el mando en una semana. La situación se parece mucho a una declaración de guerra contra todos los paraguayos.
En la primera semana de octubre Asunción fue la sede de World Skate Games ASU2026 y recibió a cien delegaciones de todo el mundo. En esos días, la capital sufrió una de las peores humillaciones y agravios de su historia.
A los visitantes los recibió una ciudad que parecía recién bombardeada, con caos, basura y, como colofón, una avenida Costanera que, cerrada al tránsito, fue habilitada para algunas de las competencias. El problema fue que algunas de estas fueron suspendidas por el mal estado del asfalto de la avenida José Asunción Flores. Algunos atletas cayeron y se lastimaron, y a tanto llegó el bochorno que los extranjeros hasta organizaron una improvisada protesta.
El World Skate Games se inició horas después de las elecciones municipales del domingo 4 de octubre, lo que equivale a decir que la falta de preparación de la ciudad no pudo haber sido un boicot por la derrota del Partido Colorado en la capital, pero fue algo peor. Autoridad alguna se hizo responsable de preparar la ciudad para el evento y por eso se ha debido soportar tamaño bochorno; fracasó el discurso del gigante que se levanta, que promociona eventos deportivos exitosos y la realidad quedó al desnudo.
En estos días, varias calles del microcentro, cercanas al Palacio de Gobierno y al Congreso Nacional, son el escenario de las obras de cableado subterráneo. Las obras son necesarias, pero, ante la ausencia de gobierno, junto a las zanjas de la obra, había automóviles estacionados, automóviles circulando y peatones intentando caminar en medio del peligroso y sucio caos.
Por otro lado, como publicara Última Hora recientemente, una evaluación de la gestión del intendente Luis Bello, en el segundo cuatrimestre del año, señala que pagó once veces más en sueldos que en obras.
Entre enero y agosto de 2026, la administración de Bello registró un gasto obligado de G. 454.492.959.440 en salarios para los funcionarios municipales y por inversión física invirtió once veces menos, un total obligado de G. 40.424.503.982.
La inversión en obras fue mínima, alcanzó G. 40.424.503.982, aunque bajo este grupo de gastos, las inversiones más elevadas se observan en la categoría de Construcciones: G. 443.775.631 por construcción de obras de uso institucional, y G. 38.527.128.351 por construcciones de obras de uso público, donde se observa una importante diferencia.
Esta es una tendencia que se mantiene. Recordemos que hace dos años, la inversión de la Municipalidad de Asunción en obras no llegaba al 10%; sin embargo, el gasto destinado al pago del personal llegó al 68%.
Asimismo, se debe cuestionar una reciente decisión de la Junta Municipal que ha aprobado sin oposición el Presupuesto 2027. Este contempla aumento de sueldos y, además, mantiene en cero el saldo de los bonos. Esta decisión fue muy criticada por la oposición, ya que la eliminación del saldo impide controlar cómo se utiliza el dinero que se prestó exclusivamente para obras.
Concejales de la oposición cuestionaron que las calles de la ciudad están con la vida útil vencida, pero no hay ningún plan para hacer algún tipo de mantenimiento. Sostienen que la Comuna se encuentra en terapia y que carece de ingresos asegurados para afrontar el incremento en sus gastos.
Lamentablemente, la misma Junta sigue tomando decisiones que, sin duda, tendrán efectos negativos para la próxima administración, pero sobre todo para la ciudadanía. Recordemos que en el sondeo realizado por el Consejo de Desarrollo Asunción (Codeasu), los encuestados describieron que el 96% de la actual infraestructura urbana no satisface las necesidades de la población y sobre las áreas verdes de la capital la percepción también resultó negativa para el 60% de quienes participaron en la encuesta. Asimismo, el 77% afirma que Asunción no tiene suficientes oportunidades ni espacios culturales, como teatros, bibliotecas o centros artísticos, lo que demuestra una limitada oferta cultural para los ciudadanos.
Asunción ya no debe permitir que políticos irresponsables tomen decisiones que con frecuencia quedan impunes y que tienen graves consecuencias en la calidad de vida de los paraguayos.