El magistrado admitió la acusación presenta por la fiscala Teresa Sosa contra el procesado por presunto hecho punible de homicidio culposo, ratificada durante la audiencia preliminar realizada en el caso.
En la causa se investiga la muerte de la joven María Paulina Aparici Boesmi, de 22 años, ocurrida el 27 de marzo de 2024 debido a un tromboembolismo pulmonar masivo bilateral.
Conforme con la acusación, el médico habría omitido aplicar protocolos y medidas preventivas pese a que la paciente tenía factores de riesgo como inmovilización prolongada por fractura de cuatro metatarsianos, consumo de anticonceptivos y antecedentes familiares de trombosis.
Según la agente, se le acusa al Dr. Humberto Tadeo Ávila Paiva de haber causado la muerte de María Paulina Aparici Boesmi, de 22 años, quien falleció en fecha 27 de marzo de 2024, por tromboembolismo pulmonar masivo bilateral, al infringir los deberes de cuidado en el ámbito médico.
Remarca que el acusado, al ser informado de forma reiterada sobre los dolores en la pierna (pantorrilla) y de los intensos dolores que la paciente sentía en la espalda y demás partes, lesionó las normas de cuidado y creó un riesgo no permitido por los protocolos nacionales e internacionales y las reglas de las buenas prácticas médicas (BPM).
Por su parte, la defensa solicita la nulidad de la acusación, así como el sobreseimiento definitivo, porque la acusación supuestamente no cumplía con los requisitos legales.
Además, requirió la inclusión probatoria del informe de la Junta Médica realizada por los médicos Pablo Lemir y Pablo Krumel, y la declaración testimonial de tres médicos.
Tras el análisis de los pedidos de las partes, el magistrado Rolando Duarte rechazó los pedidos de nulidad de acusación y sobreseimiento definitivo. Con ello, admitió la acusación fiscal, y finalmente, elevó a juicio oral y público.