Por Andrés Colmán Gutiérrez - @andrescolman
“Nunca antes, ni en épocas de la peor inundación de 1983, se llegaron a instalar campamentos de damnificados en la plaza frente al Cabildo o a la propia Catedral, como está ocurriendo ahora”, exclama María Ester Centurión, una vecina que se encontraba contemplando el cambiado paisaje en el centro histórico de Asunción, en la mañana del lunes.
Al igual que muchos transeúntes en los alrededores del Congreso, María Ester se sorprendió al ver la nueva villa de emergencia que se empezó a instalar desde la tarde del domingo en gran parte del espacio público, frente a los históricos edificios.
“Fueron las propias autoridades de la Municipalidad las que nos autorizaron a instalarnos aquí, porque ya casi no quedan lugares libres en donde colocarnos, a medida que el agua sigue subiendo”, relata José Gómez, un joven poblador del barrio Ricardo Brugada, la popular Chacarita, quien estaba construyendo su precaria vivienda de emergencia a pocos metros de la Catedral Metropolitana.
Gómez y su familia tuvieron que abandonar la zona inundable en la mañana del lunes, porque su casa ya fue alcanzada por el agua, al igual que muchas otras viviendas ubicadas en un sector más elevado de la Chacarita.
“Las autoridades nos ayudaron a mudarnos y nos dieron la madera y las chapas para nuestra casita, gracias a eso nos estamos instalando aquí, no sabemos hasta cuándo”, dice José, quien nunca pensó que se iba a instalar en las propias puertas de la Comandancia de la Policía.
EMERGENCIA.Ruido incesante de martillos y serruchos, risas y llantos de niños: las plazas que fueron escenario de grandes sucesos en la historia del Paraguay, como el grito de la Independencia o el Marzo Paraguayo, ahora se transforma en refugio para numerosas familias damnificadas por la creciente del río Paraguay.
“No nos queda otra alternativa que instalarnos aquí, dicen que ya no hay lugar en el campamento Refugio, cerca del puerto, ni en las otras plazas habilitadas. No sé qué va a pasar si el agua sigue subiendo, vamos a tener que instalarnos hasta en la calle Palma”, dice Angélica Thompson, otra de las damnificadas que construye su nueva vivienda cerca del Cabildo.
Tradicionalmente, a los damnificados de la Chacarita se les permitía instalarse en la plaza Constitución, que está más hacia la ribera del río, frente a la actual sede del Congreso, donde se encuentra la estatua ecuestre del Mariscal Francisco Solano López, pero nunca en la zona más turística del Centro Histórico.
“Esto demuestra que esta inundación está superando todo los pronósticos, porque nunca antes tantas familias perdimos nuestras casas por culpa del agua”, destaca Angélica.
Entre los muchos detalles de la nueva situación planteada en la histórica plaza, sobresale un pintoresco detalle anecdótico: una de las nuevas vecinas utilizó a una de las antiguas estatuas de la plaza para tender la soga de la que colgó sus sábanas y ropas recién lavadas.
