27 oct 2026

Indígenas Enxet tienen prohibido enfermarse después del miércoles

En la comunidad indígena Yakye Axa, del Pueblo Enxet, del Departamento de Presidente Hayes, solo tienen atención médica básica tres días de la semana, de lunes a miércoles, por lo que si se enferman un jueves o el fin de semana, por ejemplo, no tendrán quién los cure.

89e603c8-3444-4c07-a065-320f31178519.jpg

Los pobladores de la comunidad Yake Axa arrastran una orfandad sanitaria de larga data.

Foto: Gentileza.

La lideresa comunitaria Verónica Fernández denunció que el consultorio ambulatorio local, pese a contar con personal solo funciona de lunes a miércoles, de 07:00 a 19:00. La razón no es la falta de profesionales, sino limitaciones presupuestarias que restringen el contrato de la licenciada en Enfermería encargada del servicio.

“Desde el jueves hasta el domingo, la comunidad queda totalmente desprotegida ante cualquier emergencia”, señaló Fernández.

La situación se agrava debido a que el puesto de salud no cuenta con capacidad de internación ante cuadros graves, los pacientes deben ser trasladados hasta la ciudad de Concepción a varios kilómetros de distancia por la ruta Pozo Colorado.

El traslado, sin embargo, está lejos de ser una solución rápida, los caminos en mal estado, sumados a la distancia, convierten cada derivación en una carrera contrarreloj que puede poner en riesgo la vida de los pacientes.

“Salir de la comunidad puede llevar horas. No siempre hay condiciones para trasladar a alguien enfermo, menos en situaciones urgentes”, explican los nativos.

La problemática sanitaria en Yakye Axa no es nueva, se inscribe en un contexto más amplio de incumplimientos por parte del Estado paraguayo, a más de dos décadas de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en el caso Yakye Axa vs. Paraguay.

En ese fallo, emitido hace 21 años, el Estado fue condenado por violaciones a los derechos humanos de la comunidad, incluyendo el acceso a condiciones dignas de vida, lo que abarca salud, agua potable, territorio y vías de comunicación.

Si bien se han registrado algunos avances, desde la comunidad sostienen que las medidas son insuficientes.

“No basta con un consultorio de primeros auxilios, necesitamos un sistema de salud permanente, caminos transitables, acceso al agua y la titulación de nuestras tierras”, remarcó Fernández.

La situación de Yakye Axa evidencia una realidad que se repite en varias comunidades indígenas del Chaco en cuanto a servicios básicos intermitentes que no responden a las necesidades reales de la población.

El acceso a la salud, consagrado como un derecho fundamental, se vuelve en la práctica un privilegio condicionado por el calendario y la disponibilidad presupuestaria.

Mientras tanto, en Yakye Axa, la incertidumbre comienza cada miércoles al caer la tarde, porque en este lugar enfermarse un jueves puede significar no tener a dónde acudir.

Más contenido de esta sección
Inmundicia. La inundación arrastró todo tipo de desperdicios y se amontonaron entre las viviendas.
Vuelta. El retiro de los desechos es el primer paso para que vuelvan a casa 380 familias damnificadas.
Alerta sanitaria. Uno de los problemas que preocupa es la aparición de afecciones cutáneas relacionadas con las condiciones ambientales.
Ajuste. La Itaipú Binacional informó que ajustó la operación de la hidroeléctrica con el objetivo de reducir el impacto de una nueva crecida.
Histórico. La incertidumbre de los damnificados sigue. El río Paraná alcanzó el jueves 15 de octubre 32,96 metros en la estación hidrométrica del Puente de la Amistad.
Lo hizo de nuevo. La Fundación Santa Librada propició la primera boda comunitaria en Mariscal Estigarribia.
Adversidades. La distancia y el clima no fueron impedimentos para que 74 personas se juren amor eterno.
Panorama. El camposanto bajo agua, animales rescatados y alumnos sin poder dar clases en Panchito López.
Desplazados. Varias localidades pilarenses más fueron afectadas por la riada tras la lluvia de ayer, sumando damnificados.