El procedimiento se llevó a cabo este viernes en el penal de Minga Guazú, luego de que la víctima denunciara haber recibido llamadas intimidatorias provenientes, presuntamente, del interior del establecimiento penitenciario. La mujer señaló como supuesto responsable a un interno identificado como Paulo Galeano, de 35 años.
Ante la denuncia, funcionarios penitenciarios realizaron una requisa administrativa en la celda y el sector donde se encontraba recluido el sospechoso. Durante la intervención encontraron un teléfono Nokia 1190, de color negro, con un chip de la empresa personal y su respectivo cargador.
La principal evidencia surgió cuando los funcionarios verificaron el número desde el cual la mujer había recibido las llamadas. Un funcionario marcó el número proporcionado por la denunciante y, en ese momento, el celular incautado comenzó a sonar, estableciéndose una conexión directa entre la línea utilizada para las amenazas y el aparato hallado durante la requisa.
Además del teléfono, los agentes encontraron una planchuela de hierro de unos 25 centímetros de largo, envuelta en una tela de color azul.
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Los objetos fueron incautados y quedaron a disposición de las autoridades penitenciarias para la apertura de las actuaciones administrativas correspondientes.
El caso fue comunicado al fiscal de turno, Luis Trinidad, quien solicitó la remisión de los antecedentes a su unidad fiscal para continuar con la investigación y determinar la responsabilidad del interno en las amenazas denunciadas. La mujer pidió no ser identificada por temor.