Nuestro Cazador de Utopías –me refiero a Alfaro no a Peña– fue muy claro explicando la realidad de la Selección Paraguaya de Fútbol luego del 4 - 1 inflingido por los EEUU. Aclaró que una cosa es la ilusión y otra la expectativa, Paraguay fue al Mundial con la primera, y los grandes (Francia, España, Brasil o Argentina) que buscan campeonar con lo segundo. Lo primero es querer ser algo que no se puede, pero intentarlo de la mejor manera. La expectativa del Gobierno, por ejemplo, es que se despierte el gigante. No se sabe muy bien que eso significa, pero sirve para sostener la ilusión aunque los hechos confirmen lo imposible de la partida. Por ejemplo. Peña rindió informe de ilusiones ante la Junta de Gobierno del Partido Colorado. Dijo que estamos creciendo a más del 6% el PIB, pero no pudo explicar cómo es que con ese crecimiento no se puede pagar a los acreedores más de 1.500 millones de dólares afectando al empleo de miles. Es probable que nadie esté pagando impuestos o lo más posible es que no se corten los 6 millones de dólares diarios que se roban como lo dijo el ministro del Interior. Tenemos la expectativa de acabar con el déficit fiscal, pero nos hacemos ilusiones que se cortará alguna vez el robo diario de la administración publica. El discurso ante sus mandantes tuvo episodios de criticas a los que lo ven todo negro. Los profetas del fracaso donde entraron los medios de comunicación y algunos intelectuales, pero la cuestión es simple. Las deudas no se pagan porque estamos en una “economía de guerra” como lo graficó el ex ministro de Economía despedido por incompetente pero ratificado con una pasantía y salario doradas como consejero de Itaipú. Listo para negociar la entrega de energía barata a una corporación inglesa que quiere que se le regale por décadas energía subsidiada por nosotros a quienes si se subirá el precio de la electricidad. Expectativa es que vengan empresas que no emplean a nadie, pero se llevan ganancias de nuestra energía limpia, barata y abundante. La ilusión real es alzarse con la cometa conociendo los antecedentes de la corporación. Los data center amenazan con recalar aquí mientras son expulsadas por costosas y dañinas al medio ambiente en los EEUU. Los výros chuscos de las ilusiones quieren convertir a estos en la referencia mundial de la energía para que otros la aprovechen y ganen como viene ocurriendo con el Brasil desde el inicio de la operación de Itaipú. La expectativa es grande, pero los beneficios inexistentes y la ilusión es la coima. La gente ya no cree en ilusiones y lo dice la encuesta del BCP sobre la expectativas del consumo que bajaron notablemente en la primera mitad de este año al tiempo de afirmar el informe que no sobra plata para ahorrar nada. Enojado, quizás, contra la banca matriz Peña cargó contra la ley que evalúa la inflación y el impacto en el bolsillo de la gente y decidió duplicar el incremento del salario mínimo a partir de julio. Ya que tiene mayoría en el Congreso podía haber cambiado la ley para incluir otras variables para la medición, pero no ir en contra de lo que manda la norma actual que evalúa cuando y cuanto debe subir el salario. Los empresarios se enojaron, pero acabaran amoldándose con su principal comprador de bienes y servicios con tradición morosa. Subirán los precios y a miles no les importara nada total sus expectativas de ganar el salario mínimo no pasan de meras ilusiones.
Hemos pasado de las promesas electorales que nunca se esperan que se cumpla. Aquellas que decían que se generarían 500 mil empleos o se construirían 100 mil casas o que se duplicaría el PIB. Ilusiones dirían todos en un país donde la educación esta impartida por maestros que no estudiaron para serlos. Mientras el MEC hablaba de 250 casos inmediatamente subieron a 1.500 hasta que apareció un dirigente sindical colorado afirmando que son mas de 25 mil. Al ritmo que vamos creo que acabaremos con que los 90 mil maestros carecen de idoneidad, entrenamiento y títulos habilitantes. En un mundo donde el conocimiento es el 66% de la riqueza Mundial así estamos en ese ámbito tan competitivo como demandante. El Congreso creó una comisión para ver quienes entre ellos no estudiaron nada, pero dicen tener títulos. Las expectativas son altas, pero las ilusiones de clarificar el mismo son nulas.
Alfaro quien dijo que se va luego del Mundial fue claro después del triunfo clasificatorio, con lo que tenemos no alcanza para el Mundial, pero miles despidieron al equipo y el Gobierno desató una campaña de algarabía con la misma voz del mandatario que partió al primer juego, pero no quiso reportar cuando nos costó semejante viaje. Las expectativas de transparencia existen en el papel con la Ley de Acceso a la Información Pública, pero las ilusiones sobre ellas son eso: Ilusiones. Ganamos a los turcos expertos en telenovelas y las ilusiones se mantienen a pesar de que el gigante sigue dormido.