02 ago 2026

Fronterizo

La experiencia de ver más de 40 mil marroquíes invadir el territorio español de Ceuta nos sumerge en un debate de profundas connotaciones soberanas. De vez en cuando, la Comisión de Límites local nos cuenta que ha terminado de limpiar los hitos en alguna parte de la larga frontera seca que tenemos con Bolivia, Argentina y Brasil. A veces surgen cuestiones sorprendentes como una jueza a la que están a punto de condenar por haber autorizado la venta de tierras a extranjeros en el Alto Paraguay dentro de los 50 kilómetros prohibidos en frontera. Ahí surge la pregunta de cuál es la situación de los brasileños que han adquirido lo mismo en la rica zona del Este y ahí ya no hay respuestas. Nadie tampoco oficialmente pregunta al desordenado Registro Unificado Nacional (RUN). No debe ser extraño comprobar que varios de ellos violan la normativa desde hace mucho tiempo sin costo alguno, el presidente de facto ya les había dicho en el Palacio de López: “Usen y abusen del Paraguay”.

No me extraña, por ende, que tanto Peña como su canciller hayan tardado una semana en condenar y pedir explicaciones a las afirmaciones de Lula de que su país debe estar preparado porque si no puede ocurrir como en la Guerra del 70 del siglo pasado cuando Paraguay invadió al Brasil. Aquello despertó la ira nacional y la condena unánime, pero en realidad desnudó el notable desconocimiento de la historia compartida entre todos los países del Mercosur. Que se puede esperar de un humilde habitante de Pernambuco, de los sertãos brasileños, tenga precisión histórica si los jóvenes del proyecto integrador se desconocen porque nunca nadie pensó en un proyecto como el Erasmus de la UE para movilizarlos académicamente y que se conozcan y se reconozcan. Ni nosotros sabemos de ellos y tampoco ellos de nosotros. El desinterés es tan grande que Milei ha dicho que echará del país a todos aquellos que hablen mal de la Argentina al tiempo de cortar la atención a la salud de aquellos extranjeros que no sean residentes legales. Adiós para los muchos compatriotas que mendigan aquello que nosotros por inútiles y ladrones no podemos atender. Un país que no tiene hilos para suturar las heridas de sus pacientes o no tiene aspirina, ¿es realmente un país? Estamos en la frontera del abandono y la dejadez mientras el presidente predica que aquí hay un gigante que ya se despertó.

El Gulliver criollo sigue dormido y atrapado por los hilos de la corrupción más rampante jamás vista en ningún Gobierno en democracia tanto que hasta el propio Leite afirma que dejarán el país a la oposición envuelto en un caos en el 2028. El Dr. Fretes, con sus 100 días en el IPS, luce extenuado ante un Gobierno Central que cada vez que le piden que pague sus deudas afirma que no tiene dinero y que se campanee como pueda. No creo que aguante mucho. Los que lo pusieron en el cargo lo hicieron para aleccionarnos que no tenemos salida más que el sufrimiento colectivo. Al retirado empresario Rubén Mujica, en los tiempos de la administración de González Macchi del que fue viceministro, le pregunté una vez como iban las cosas en el Gobierno y me respondió como buen sanjosiano: Ja so peve jaháta (vamos a ir hasta reventar). Creo que ahora estamos igual.

La noticia más importante que dio el Ministerio de Economía esta semana fue el calendario de pago a los 350 mil empleados públicos y jubilados mientras la Corte extendió el comisionamiento de una relatora a Itaipú para que consolide su facturación que ya supera el 600% desde que ingresó a la función pública. Cada vez que relata algo se saca una selfie para decirnos que no nos hagamos de los guapitos porque a Itaipú uno va por otras razones que el conocimiento. Mientras, los médicos insisten en trabajar 12 horas semanales, el IPS copiará el modelo y se quedará sin personal de blanco porque está en la bancarrota y no puede contratar a nadie. Si ya era difícil agendar turno, ahora será imposible. El gigante sigue dormido y enfermo en la “economía de guerra” como diría aquel inoperante ministro de Economía que nos dejó una deuda impaga de 1.500 millones de dólares y que ahora atrevidamente cobra casi 100 millones de guaraníes en Itaipú como consejero en agradecimiento por los servicios prestados.

Todos somos fronterizos de la razón y en el medio hay una sensación instalada de abandono y dejadez a dos meses de las elecciones municipales. A nadie parece interesarle los comicios, incluido a los candidatos que han decidido batirse en retirada. Las trampas electorales se denuncian, pero no se comprueban.

Todos hoy somos fronterizos. Sin ley, sin seguridad ni soberanía. Estamos en territorio de nadie y el que desenfunda primero es el que no muere.

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