La Estación de Buses de Asunción (EBA) sigue encontrándose con techos y baños en mal estado y en el lugar se recogen testimonios anónimos sobre la existencia de supuestas cajas paralelas. Comerciantes del lugar, así como también funcionarios municipales, remarcaron que si la situación sigue así, en cualquier momento podría registrarse un cortocircuito, debido a los cables que cuelgan peligrosamente en el sector.
“El techo se está yendo cada vez que viene el mal tiempo”, señaló uno de los comerciantes consultados, tras una visita que realizó ayer un equipo de este diario.
Hay sectores enteros del edificio considerados “críticos” por las goteras que se observan durante los días de tormentas. Además, hay cables que cuelgan desde hace años y que, según los comerciantes, representan un peligro y hasta podría registrarse un cortocircuito, que derive en un incendio. Existen, por otro lado, permisionarios que manifiestan que colaboran para cambiar los focos que se queman en el sector antiguo del lugar.
El abandono es visible desde el acceso. La EBA, desde la avenida Fernando de la Mora y República Argentina presenta una fachada deteriorada y abandonada por la Municipalidad que la administra, ahora bajo la gestión de Luis Bello.
Otro elemento con visible apariencia de abandono se presenta dentro de los baños, sobre todo en los que se encuentran en el subsuelo.
“Hay más atención hacia los baños para los extranjeros, pero no tanto para la gente del interior”, comentó un comerciante que manifestó ansiedad y temor a que los directores de la EBA conozcan su identidad.
La zona de transbordo también se presenta dejada, con sillas oxidadas y grietas en el área donde circulan los buses. Los permisionarios consultados también expusieron que los funcionarios municipales realizan recaudaciones paralelas y que ese es el único momento en que se presentan para socializar.
Desde el área de comunicación, Lorena Segovia reconoció las deficiencias y aseguró que los baños del subsuelo, aunque se mantienen constantemente, están deteriorados porque tienen cerca de 40 años de antigüedad.
Adelantó que los proyectos para una segunda fase de trabajo, dentro de la EBA, ya están diseñados e incluyen una intervención alrededor del edificio y la creación de un sector gastronómico adecuado con salidas de humo.
Bajo la gestión de Óscar Rodríguez, en el 2021, se realizó una emisión de bonos (G7, G. 200 mil millones) para trabajos de revitalización. Las obras nunca empezaron y la Fiscalía investiga el destino del dinero, que no se rinde en el último balance municipal.
- 18.000 millones de guaraníes suma el monto que debía usarse para obras en la EBA, con el dinero del bono G7 (2021).
9.000 millones de guaraníes costó la primera fase de obras, que concluyó en 2022 tras el siniestro del 2017.Junta pide informes financieros
Junta pide informes financieros
En la última sesión de la Junta Municipal, la edil Rossana Rolón (ANR-independiente) calificó el estado de la EBA como un “desastre” y dijo haber sido víctima de agresiones verbales por parte de la directora, Lourdes Ucedo. “A los gritos trataba de decirme que por qué un simpatizante de Arnaldo Samaniego estaba denunciando que ahí había caja paralela”, aseguró la edil.
Rolón sentenció que actitudes como estas provienen de personas que no son idóneas para ocupar cargos, implicando que Ucedo no califica para ser directora.
Consideró que el lugar debería ser intervenido y pidió a la Intendencia un informe de la recaudación del lugar y la situación de los permisionarios.
En la misma sesión, el concejal Pablo Callizo (PPQ) solicitó saber cuánto ingresa por el pago de estacionamiento y baños.
Por su parte, Javier Pintos pidió ampliar la solicitud de Rolón, de modo que la Intendencia informe sobre la gestión de la EBA desde los inicios de la gestión a cargo de Óscar Rodríguez.