Por Andrés Colmán Gutiérrez | @andrescolman
El 19 de junio de 1969, el gobernador de Nueva York, Estados Unidos, el multimillonario Nelson Rockefeller, visitaba Paraguay en representación del presidente Richard Nixon, para estrechar lazos con el gobierno del general Alfredo Stroessner, quien llevaba 15 años en el poder.
El mismo día de su llegada, un numeroso grupo de estudiantes del Colegio Nacional de la Capital (CNC), con la adhesión de alumnos de otros colegios secundarios, cerraron completamente la avenida Eusebio Ayala.
“Se rompieron los vidrios de parabrisas de algunos ómnibus que trataron de pasar forzando el bloqueo. Hubo una fuerte represión policial, y a partir de ese entonces, que era entre la tarde y la noche del 19 de junio de 1969, se organizaron decenas de manifestaciones con fuertes represiones”, recuerda Roberto Paredes, quien era alumno del CNC y fue protagonista del levantamiento.
Los colegios San José y Cristo Rey, al igual que las facultades de Ingeniería y Medicina de la UNA, fueron también los ejes de la fuerte lucha social, en que secundarios y universitarios fueron por igual protagonistas.
EL MI. Desde entonces se inició un proceso de coloradización de los centros estudiantiles universitarios, en muchos casos a través de actos de fuerza, tomando por asalto las asambleas y anulando a los opositores.
Un sector de los estudiantes se negó a ser sometido, y entre 1966 hasta 1977 formaron el Movimiento Independiente (MI), movilizándose principalmente en defensa de la soberanía, acerca de las diferencias que se mantenían con Brasil en cuestiones energéticas y de límites.
El MI mantenía el semanario Frente, que cuestionó duramente las condiciones en que se firmó el Tratado de Itaipú, hasta que sufrió una fuerte represión en 1977.
LA FEUP. El control de las universidades y centros estudiantiles se hizo más fuerte.
“Los colorados conquistaron no solo centros de alumnos de diversas facultades de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) o la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción (UCA), sino que también lograron controlar la Federación Universitaria del Paraguay (FUP), subordinándola directamente a directivas emanadas del partido oficialista”, destacan los investigadores José Carlos Rodríguez y Benjamín Arditti.
Las movilizaciones opositoras políticas en la década del 80, junto a las movilizaciones sociales de médicos y estudiantes del Hospital de Clínicas, así como el renovado dinamismo en organizaciones obreras y campesinas, influyeron positivamente en la recuperación del movimiento estudiantil independiente.
Facultades como Medicina UNA, Ingeniería UNA, Filosofía UCA, Arquitectura UNA, Ciencias Contables UCA, mantuvieron frentes y movimientos contestatarios que fueron ganando espacios, hasta ganar electoralmente los centros de estudiantes a los colorados stronistas, logrando la creación de la Federación de Estudiantes Universitarios del Paraguay (FEUP), la mayor y más importante central estudiantil formada en el país, que se lanzó el 24 de abril de 1987 en un gran acto, que reunió a más de 5.000 personas, en los patios del ex Seminario Metropolitano.
La FEUP reclamaba la autonomía gremial, la lucha por una participación efectiva en los procesos de decisión en la Universidad, la promoción de la libertad ideológica en la educación, para así lograr una real democratización de la universidad y la sociedad.