La profesora Mabel Medina, maestra del 4º grado de la Escuela Paraguayo–Germana de Hohenau, relató que esta actividad ya es una costumbre de cada año con los chicos a su cargo.
En esta ocasión, participaron 36 alumnos, quienes prepararon diferentes tipos de chipa, como chipa mestiza, chipa argolla y chipa lopi. Todo se realizó en el tradicional tatakua, con apoyo de los encargados del lugar.
Pero además de cocinar, la jornada tuvo un fuerte valor educativo. La docente explicó que en esta experiencia se integran varias materias: Los niños trabajan la receta, las medidas, los ingredientes, vocabulario en guaraní y también refuerzan el valor de nuestras costumbres.
Mientras las chipas se cocinaban, los chicos también realizaron un recorrido por el parque y el museo, disfrutando de una mañana diferente, llena de aprendizaje y tradición. Y como no podía faltar, después compartieron lo preparado y llevaron parte a sus casas para sus familias.
“Es una actividad sencilla, pero llena de significado, que ayuda a que los más pequeños aprendan y mantengan vivas las tradiciones tan queridas de nuestro país”, señaló la educadora.