ITAPÚA
Ante la grave situación ambiental que atraviesa el subembalse del arroyo urbano Poti’y presentaron amparo constitucional de carácter urgente buscando frenar la contaminación del citado cauce. La medida fue promovida por el abogado Pablo Villalba, en representación de la Municipalidad de Encarnación, que le otorgó un poder especial y exclusivo al para promover el recurso de amparo.
De momento la Entidad Binacional Yacyretá no se ha pronunciado respecto al amparo promovido por la Comuna encarnacena.
En ese sentido, la Comuna encarnacena informó que dicha acción tiene por objetivo frenar la alarmante contaminación que daña los subembalses, playas y arroyos urbanos, como el Poti’y y Mboi Ka’e. Cabe resaltar que el arroyo Poti’y atraviesa los distritos de Encarnación y Cambyretá, mientras que el arroyo Mboi Ka’ê rodea la capital departamental.
La presentación del amparo constitucional por Villalba contó con el acompañamiento de representantes de la comisión ciudadana “Salvemos al Poti’y”, y el intendente de Encarnación Luis Yd, la concejal Natalia Enciso y funcionarios de diversas áreas de la Municipalidad de Encarnación.
Pedido. La Municipalidad de Encarnación solicita una medida precautoria urgente para que el Juzgado intervenga y verifique el estado real de las 63 estaciones de bombeo de la red cloacal. “Exigimos que la EBY y la ESSAP reparen e instalen de forma inmediata la totalidad de los equipos necesarios para frenar definitivamente este daño a nuestra naturaleza”, señalo el denunciante.
Cabe señalar que debido a la proliferación de algas y el inminente peligro sanitario, la Junta Municipal de Encarnación y la Junta Departamental de Itapúa, ya habían declarado la Emergencia Ambiental.
Sistema colapsado. Según los denunciantes, relevamientos técnicos indican que solo funciona el 40% de las 63 estaciones de bombeo construidas por la EBY. Asimismo, señala que la mayoría carece de los motores duplicados necesarios para operar correctamente.
Asimismo, los denunciantes señalaron que, al no funcionar las bombas, el sistema activa automáticamente una vía de descarte (bypass), arrojando la materia fecal en crudo a los arroyos y el Río Paraná. Según indicaron, el 70% de los residuos cloacales se estarían perdiendo antes de llegar a la planta de tratamiento ubicado en el barrio Nueva Esperanza de Encarnación.
Finalmente, la Comuna encarnacena denunció también que a pesar de que la EBY cuenta con presupuesto millonario ejecutado para el cuidado ambiental, los resultados en el cauce hídrico no reflejan tal situación. Asimismo, los denunciantes indicaron que tanto la binacional como el Centro Multidisciplinario de Investigaciones Tecnológicas (CEMIT) de la UNA ocultan de manera sistemática los informes oficiales sobre la calidad real del agua en la región.