Las historias de amor de 152 personas vivieron un momento cumbre con la bendición nupcial, largamente esperada por algunos de los protagonistas, que llevan años viviendo juntos y tienen hijos, cómo es el caso de Elidora y Valeriano, quienes son compañeros hace 31 años.
Ellos de impecable traje y ellas de inmaculado vestido blanco, aguardaron el momento para dar el anhelado Sí, quiero, ante la atenta mirada de sus familiares y amigos. Incluso varias parejas tuvieron a sus hijos como testigos.
La organización de la ceremonia religiosa, así como el acompañamiento previo y el brindis posterior, estuvo a cargo de la Fundación Santa Librada, del Grupo AJ Vierci.
emotiva. El obispo de Caacupé, Ricardo Valenzuela, presidió la emotiva ceremonia religiosa, con el acompañamiento del padre Arnaldo Godoy y otros seis consagrados, quienes destacaron la importancia del matrimonio cómo al base de la sociedad.
“Estoy agradecido con Dios, la Virgen, San Agustín y la Fundación Santa Librada por esta boda comunitaria. Cuando asumí esta responsabilidad en esta parroquia me encontré con muchas parejas que querían llegar al sacramento del matrimonio y no podían, pero ahora lo concretarán”, señaló el padre Godoy, párroco de San Agustín.
Las parejas que participan de las bodas comunitarias son de escasos recursos y son escogidos por la iglesia. La Fundación se encarga de todos los gastos, así como el acompañamiento a cada una de las parejas.
Alegría compartida. Luego de la emotiva ceremonia religiosa, se realizó un brindis con bocaditos y bebidas para los contrayentes, para que estos puedan compartir la alegría con sus seres queridos.
Con estas 76 nuevas uniones, la Fundación Santa Librada lleva más de 1.571 parejas casadas, en 25 casamientos comunitarios desde el 2017. La última boda comunitaria fue en la iglesia Virgen de los Remedios, en San Lorenzo, con 59 parejas.