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El voto de Fidel Zavala, ex víctima del EPP que quiere llegar al Senado

Fidel Zavala, ex víctima del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), ejerció el sufragio este domingo. El ganadero entró a la arena política con la visión de combatir la inseguridad de la que él mismo fue víctima.

El ganadero Fidel Zavala votó a las 08.42 en el colegio privado alemán Goethe. El mismo es candidato a senador por el Partido Patria Querida.

El candidato expresó que espera que los jóvenes acudan a votar y de esa forma renovar al Paraguay. "El país lo construimos entre todos y es el momento en el que tenemos que elegir a los mejores hombres", dijo a NoticiasPy.


El candidato también calificó que estas elecciones tuvieron campañas austeras y que también se pudo percibir una apatía de los jóvenes. “Eso se debe a que las personas no tienen una esperanza puesta en la renovación del parlamento”, aseveró. Sin embargo, insistió que la ciudadanía, y especialmente los jóvenes, se acerquen a votar.

Zavala fue una de las víctimas del autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP). Esta experiencia fue una de las razones que lo llevaron a entrar a la arena política.

En el sitio especial de Última Hora, elecciones.ultimahora.com se podrá acceder a toda la información de los principales candidatos a senadores. También sabrás cuáles son las principales fuerzas en pugna y el panorama político en cada departamento.

"Decidí lanzarme porque estoy cansado de la inseguridad reinante. Lucharemos para que aquellas personas trabajadoras puedan salir a las calles sin tener miedo a ser asaltadas o secuestradas como me pasó a mí. La gente está hastiada de la clase política actual. Este es un país rico, pero mal utilizado", señaló Zavala.

El 15 de octubre de 2009, el ex titular regional de la Asociación Rural del Paraguay en Concepción se convirtió en una víctima de la inseguridad, cuando fue secuestrado de su estancia ubicada en Paso Barreto, a unos 80 kilómetros al norte del primer departamento. Tras un multimillonario pago, lo liberaron el 17 de enero del 2010.

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Una de las pruebas de vida que el EPP envió a los familiares del ganadero durante su cautiverio.

Aunque hasta entonces el ganadero no era muy conocido como figura pública, al divulgarse la información de su secuestro, se generó un fuerte impacto mediático y se desató una amplia reacción ciudadana de solidaridad con la familia Zavala, que iba creciendo a medida en que emergían testimonios acerca de la personalidad de Fidel: un productor rural laborioso y solidario con los más humildes, con ideas políticas progresistas, benefactor de obras sociales e impulsor de experiencias asociativas emprendedoras.

Era todo lo contrario a la figura del hacendado oligarca, explotador e insensible, con que los miembros del grupo armado buscan legitimar la figura de la "retención forzosa".

En pocos días, una gran cadena solidaria movilizó la ciudadanía, a través de marchas, procesiones y misas, en los que se adoptó como símbolo principal una cinta blanca, junto al eslogan "¡Liberen a Fidel!", y que se multiplicaba en calcomanías pegadas a los parabrisas de los vehículos, a las paredes y vitrinas de tiendas y bares, en banderines y remeras.

Mientras gran parte de la ciudadanía seguía en vilo las noticias sobre el secuestro, Fidel Zavala vivía su propio infierno, cautivo en los campamentos del EPP, en lugares que -según él mismo reconoce- no estaban a mucha distancia del sitio donde fue capturado, en los inhóspitos alrededores de Paso Barreto y Huguá Ñandú.

No permanecían mucho tiempo en un mismo sitio. "En total habremos estado en unos 13 campamentos distintos. Siempre había dos campamentos, el principal donde estaban todos los del grupo, y otro más pequeño y alejado, donde me mantenían a mí, esposado y atado a un árbol, con dos hombres que me cuidaban. Dormíamos en hamacas, a la intemperie, y cuando caía lluvia armaban una carpa para guarecernos", relató Fidel.

Los miembros del EPP actuaban a cara descubierta. Zavala reconoció enseguida al jefe principal, Osvaldo Villalba, comandante Alexander; a Manuel Cristaldo Mieres, subcomandante Santiago, segundo en el mando, y a Magna Meza, la comandante Leti, ya que había visto antes fotografías suyas en la prensa. A los demás los fue identificando luego de su liberación, con las fotos e identidades que le proveyó la Fiscalía.

Por parte de los familiares, Diego Zavala, hermano de Fidel, fue quien llevó adelante las negociaciones con el portavoz del EPP, presumiblemente Manuel Cristaldo Mieres, quien se hacía llamar Julio.

Al principio los secuestradores pidieron USD 5 millones, suma que fue bajando en un largo y duro proceso, en que los captores se mostraban inconformes con las sumas de dinero ofrecidas.

Finalmente, en los primeros días de enero, se concretó el monto del rescate en USD 550.000, pero el EPP impuso una última condición, que la familia Zavala proceda a faenar 30 cabezas de ganado y distribuya la carne en tres comunidades humildes. La distribución se realizó el martes 12 de enero.

El acto más mediático fue el que se cumplió en el barrio Ricardo Brugada, conocido popularmente como Chacarita, en Asunción, cercano al histórico Cabildo. Más de 3.500 personas de condición humilde formaron fila desde temprano para recibir la carne distribuida desde un camión frigorífico. Otras entregas fueron dirigidas a comunidades indígenas de Boquerón (Hugua Ñandu) y Redención (Concepción).

El pago del rescate se realizó una semana antes de la liberación, arrojando el dinero en una bolsa, desde un helicóptero, en una zona inhóspita acordada por los secuestradores, dentro de la misma propiedad de los Zavala, en Rancho Z.

Al atardecer del domingo 17 de enero del 2010, Fidel se dio cuenta de que se había quedado solo con tres miembros del grupo armado, los demás se habían marchado. "Caminamos a la noche y me liberaron a unos 7 a 10 kilómetros de un retiro abandonado, de un campo vecino nuestro. Allí me dejaron libre, me dieron un walkie y me pude comunicar con mi gente, para que vengan a buscarme", recuerda Fidel Zavala.

A los pocos minutos, la noticia se propagaba primero por las redes sociales y luego se reproducía en los informativos de radio y televisión, y en los sitios web de noticias: "¡Fidel Zavala fue liberado!".

Hoy vota con la meta de ocupar un lugar en el Congreso Nacional y con la meta que se trazó durante el cautiverio: "Cuando estuve secuestrado por el EPP reflexioné sobre mi presente y mi futuro y dije que tenía que hacer algo para cambiar el rumbo de mi país".


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