28 jul 2026

El “mundial” de cada día

Es bueno distraerse, festejar, disfrutar de un gran espectáculo, sentirnos unidos por la Albirroja, olvidarnos por un mes de clubes, de rencillas de barrio, polémicas de cantina y abrazarnos alegres con el prójimo más cercano o consolarnos mutuamente. Es excelente que Paraguay esté presente, así como propagar nuestras virtudes. Ante cualquier temporada de eventos alienantes, suelo filosofar en mis entornos, recomendando cuidar los números y vencimientos de nuestras actividades, mirar de reojo lo que hace el Gobierno, cuidar la salud mental y emocional principalmente, y respetar las prioridades y principios.

Juvenal, poeta romano, popularizó en su Sátira X la expresión “pan y circo” como una crítica al pueblo que se había olvidado de interesarse en la política y elegir adecuadamente a sus autoridades e incidir en las decisiones públicas. Para muchas autoridades es interesante tener a la gente distraída, tranquila y alejada. Todos sabíamos que, pasara lo que pasara, había que cumplir el pago de facturas antes de su vencimiento, hacerse los exámenes médicos de rigor, seguir estudiando o salvando exámenes, mantener o aumentar las ventas, cuidar gastos y cobranzas y lograr que la productividad no decaiga; es decir, la tierra sigue dando vueltas, me guste o no.

En el otro “mundial” que jugamos cada día, se sigue sintiendo que la Justicia aún es manejable, lenta y controversial. Recordemos que todos los expertos, cercanos y lejanos, nos siguen recomendando previsibilidad, seriedad institucional, seriedad jurídica. Siguen faltando medicamentos y, sobre todo, tratar bien a los buenos profesionales. Solo para recordar un ejemplo de un rubro que conozco muy bien hace 50 años: es absolutamente imposible pretender ser un hub de servicios sin mejorar la educación, que significa que haya personas con capacidad crítica, que puedan trabajar en equipo, que vuelen en matemáticas, tengan idiomas y razonamiento lógico, y no significa que el director de la escuela cambie de vehículo, viaje más o se cambien las plantas del patio (todo lo cual podría estar bien, aunque no sea prioritario).

Está bien pretender ser campeón mundial en cualquier disciplina deportiva o artística; también podríamos pretender tener el mejor índice mundial de nutrición infantil, o la mejor calificación educativa en la primaria, tener proporcionalmente la mayor cantidad de kilómetros de ríos y arroyos navegables y sin contaminación, o tener los mejores indicadores de bienestar en las personas con menores ingresos. Estos son algunos ejemplos que ya expresé en la respectiva columna ADEC del 2022.

Todo se puede lograr, aunque para ello necesitamos líderes de trinchera que no teman la crítica y defiendan sus decisiones con solvencia, no populistas, estadistas que renuncien a apetitos personales y mediatos por un futuro mejor, aunque antes implique sacrificios.

Que el Espíritu Santo nos otorgue fe, perseverancia y coraje.

  • Juvenal, poeta romano, popularizó en su Sátira X la expresión “pan y circo” como una crítica al pueblo que se había olvidado de interesarse en la política y elegir adecuadamente.
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