La Junta Municipal de Asunción aprobó este miércoles, en sesión ordinaria, que los vendedores ambulantes ya no suban a las unidades de transporte público. Esto, debido a la inseguridad que sienten los pasajeros por la gran cantidad de asaltos. El proyecto pasa a la intendencia para su aprobación o veto.
“Todo el mundo tiene derecho a trabajar, no tendrían por qué prohibirles que suban a los colectivos, sé que hay gente que piensa que son molestos, están muy encima, pero ellos se ganan el pan de esa forma”, manifestó Matías, un usuario del transporte público.
Por su parte, Tania Sanabria, una joven estudiante, asegura que la medida es necesaria, teniendo en cuenta la ola de asaltos y la inseguridad que viven todos los días los pasajeros.
Otro punto destacado por varias personas que habitualmente viajan en los ómnibus, es el conflicto que podría generar la resolución, de ser aprobada por el intendente Arnaldo Samaniego. Mencionan elementos como la realidad social, la falta de fuentes de trabajo y las facilidades otorgadas por el contrabando para la venta callejera.
Pero la situación es diferente para los vendedores que trabajan en las principales avenidas de Asunción, ofreciendo todo tipo de mercaderías, desde gaseosa, agua, frutas, café, productos de limpieza y juegos de azar.
Por su parte, Mario Penayo, un vendedor ambulante que trabaja en la zona de la avenida Artigas, cuestionó la falta de interés de las autoridades municipales para generar mejores oportunidades laborales y aseguró que la venta de bingos, galletitas y todo lo que esté a su alcance es su único ingreso.
“Nadie viene por diversión, todos vienen por necesidad, en vez de salir a robar salimos a ganarnos el pan de cada día”, manifestó el comerciante con más de una década de experiencia.
Señaló que si bien las ganancias no son fructuosas ni dejan muchos excedentes al final del mes, “salva para el pucherito”.
También comentó que en las comisarías se hace un registro de los vendedores ambulantes de cada jurisdicción, a modo de tener un control estricto y preciso y prevenir la delincuencia, sin embargo, esos que atemorizan a los pasajeros, logran penetrar en lo que ellos mencionan como su rubro u oficio.