Irán advirtió el sábado que considerará “enemigo” a cualquier país que participe en la aplicación de sanciones económicas contra la república islámica, según un alto funcionario iraní citado por la televisión estatal.
Estas declaraciones ocurren después de que Washington anunció un reforzamiento de las sanciones económicas destinadas a aumentar la presión sobre Teherán.
“Advertimos a todos los países (...) no se unan a la guerra económica que libra Estados Unidos. Cualquier país que participe en la imposición de restricciones económicas contra nosotros será considerado un enemigo”, declaró Mohsen Rezai, jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán.
Si esos países “se negaran a distanciarse” de Estados Unidos, “Irán atacará sus intereses”, añadió.
“Aún no hemos atacado ningún interés económico estadounidense. Hasta ahora, solo hemos atacado bases militares, pero si pretenden imponernos sanciones económicas, Estados Unidos posee petróleo y empresas económicas en Irán y otros lugares, y las atacaremos”, continuó Rezai.
Si Donald Trump “toma medidas” contra Irán, “nuestra confrontación será como un terremoto”, amenazó.
La Cancillería iraní acusó el jueves a Estados Unidos de “terrorismo económico” después de que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmara que Washington lograría “provocar el derrumbe” del gobierno iraní con sus nuevas sanciones.
Bessent tiene previsto explicar mañana cómo aumentar aún más la presión, casi seis meses después del inicio de la guerra. Washington ha instado a otros gobiernos, incluido Pekín, a participar en los esfuerzos para aislar la economía iraní. AFP