26 ago 2026

El derecho a una atención digna en salud, oportuna y de calidad para todos

Una Huelga Nacional de Médicos que reclaman por las precariedades y carencias en cuanto a infraestructura en hospitales, así como la falta de medicamentos e insumos, además de mejores condiciones de trabajo y paga es, sin duda, una ocasión más que oportuna para analizar y reflexionar sobre la situación crítica que atraviesa en el Paraguay la salud pública.

Recién en el segundo día de la Huelga Nacional de Médicos, algunas autoridades atinaron a dar algún tipo de respuestas. La unanimidad no ha sido una sorpresa, un no rotundo al reclamo de los profesionales de la salud de mejorar las condiciones de trabajo y de pago, aunque nadie hizo comentarios sobre las reiteradas denuncias de falta de medicamentos e insumos.

La respuesta corta hasta ahora se puede resumir en “no hay plata”, y una propuesta también unánime de la ministra de Salud y del oficialismo en el Parlamento.

La contrapropuesta que plantean es, en las palabras de María Teresa Barán, la ley de carrera sanitaria, para ordenar el sistema de salud pública y establecer una estructura salarial en la que se pague según el grado académico y el nivel de formación de cada profesional.

Lamentablemente, no dicen cuándo se mejorarán las condiciones de trabajo, cuándo habrá médicos suficientes para la atención a la población, y sobre todo, cuándo el Gobierno pondrá fin a la crisis de medicamentos e insumos.

La doctora Barán había manifestado que el aumento salarial solicitado por los médicos, un aproximado adicional al presupuesto de USD 150 millones, no es viable con el presupuesto actual.

El ministro de Economía, Oscar Lovera, también dijo que es de cumplimiento imposible, pero planteó la implementación de la carrera sanitaria con la universalización de las 12 horas por vínculo que establece la ley.

En Paraguay, los enfermos oncológicos deben salir a las calles a demandar atención de parte de las autoridades y a reclamar por medicamentos; ellos sin embargo, desde la asociación de pacientes con cáncer y familiares expresaron su apoyo y solidaridad con los médicos y profesionales de la salud ante la huelga, “porque entendemos que el reclamo por mejores condiciones laborales, salarios dignos y recursos adecuados, también es una lucha por una salud pública de calidad”.

A diferencia del presidente que los ignoró, los enfermos oncológicos acompañan a los profesionales médicos en sus reclamos, “y seguirá defendiendo siempre el derecho de todos a una atención digna oportuna y de calidad”.

En Paraguay, en 2023, una joven dio a luz en el piso de la sala de Urgencias del Hospital Nacional de Itauguá, poniendo de resalto la atención deshumanizada que recibe la población que acude a la salud pública, y también la sobrecarga laboral a la que están expuestos los profesionales de blanco, con cargas horarias excesivas.

En Paraguay, bajo este gobierno colorado, en el 2025 un bebé falleció en el Hospital Regional de Villarrica.

Osmán vivió tres días porque en el hospital público a donde acudieron no había terapia neonatal. Pero resulta que este hospital, el Hospital Regional de Villarrica, había habilitado apenas hacía diez días la terapia neonatal, en un acto oficial con corte de cinta y fotografía de las autoridades: el presidente Santiago Peña, la ministra de Salud, María Teresa Barán, y el gobernador de Guairá, César Sosa. Se suponía que en este hospital público los bebés prematuros o con complicaciones podrían recibir asistencia especializada. Lo que sucedió fue que tras la foto oficial, los equipos se desmontaron y el servicio no fue habilitado. Por eso murió Osmán.

El Informe de Derechos Humanos 2024 decía que en Paraguay, entre 2010 y 2019, mientras el presupuesto público en salud creció un 174%, “los contratos para seguros privados aumentaron en un 8.477%”.

Se usan fondos públicos para pagar servicios de seguro médico privado para privilegiados grupos de funcionarios públicos.

Por todo esto, debe ser aumentado el presupuesto de salud pública, los servicios destinados a la gente, Unidades de Salud de la Familia, atención en salud, salud preventiva y mejora de las condiciones de trabajo de los médicos.

Ya es hora de que los impuestos de los paraguayos dejen de financiar planilleros, nepotismo, gastos superfluos, privilegios para senadores y diputados, bocaditos y viajes.

Es hora de que el dinero de los trabajadores paraguayos se invierta en quienes sostienen con su esfuerzo la pesada carga de las instituciones. Salud pública de calidad y respeto a la dignidad de todas las personas.

Y que el servicio público de salud también llegue de forma eficiente a toda la ciudadanía paraguaya. No se debe escatimar esfuerzos para ese fin y el personal de Salud es una base fundamental para este objetivo.

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