En el 2011 el paraguayo conoció la calidad de la carne de exportación en los supermercados, debido a que el brote de aftosa frenó temporalmente su colocación en el mercado internacional.
Desde entonces el mercado nacional se volvió más exigente y, además, pide cortes que van cobrando protagonismo en países vecinos, explicó Diego Velilla, directivo del frigorífico Frigomas, durante el Primer Conversatorio del Sector Cárnico Paraguayo, realizado el viernes en el Banco Central del Paraguay.
Antes, el consumidor local conocía solo la grasa amarilla, pero la variedad de ofertas por la crisis del sector cárnico lo llevó a probar la grasa blanca, que califica para exportación por su calidad, añadió. Además, observó un nuevo envasado que, al extraerle el oxígeno, prolonga la vida útil de la proteína roja, en este caso es más tierna y madurada.
“Vimos las góndolas abarrotadas de cortes envasados al vacío, un producto que era totalmente nuevo para el consumidor paraguayo”, expresó.
CONSUMO. El país es el tercer consumidor de carne en el mundo con 26 a 27 kg percápita por año, después de Uruguay y Brasil, con alrededor de 45 a 46 kg. En ese sentido, Velilla explicó que la demanda seguirá en alza, en simultáneo con las exigencias de los clientes.
“El mercado paraguayo está creciendo, es un mercado que se está volviendo bastante exigente, y sobretodo es un mercado que está dispuesto a pagar un poco más por las exigencias que ellos consideran que son las necesarias”, detalló.
A esto se suma la influencia de los cortes que se ofrecen en Brasil y Argentina, ya que los paraguayos empiezan a pedir productos como punta de pecho, bife de chorizo y molleja, agregó.
La Cifra
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kilogramos de carne aproximadamente consume cada paraguayo al año. Solo es superado por uruguayos y brasileños.