La actriz paraguaya forma parte de El castillo, serie española de Movistar Plus que aborda las redes de trata y explotación sexual. Es su primer proyecto profesional y, para construir a una mujer paraguaya que llega a España para trabajar en un club, investigó testimonios reales y una época marcada por la migración y la búsqueda de mejores oportunidades.
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Laila Coronel llevaba casi un año viviendo en Madrid cuando se encontró con la convocatoria para El castillo. Varias personas que sabían que estaba en España le enviaron el llamado y ella decidió enviar su material. Después llegó un único casting presencial y, un mes más tarde, la confirmación de que había sido seleccionada.
“Salí muy satisfecha porque sentí que había dado todo de mí”, cuenta la actriz paraguaya, quien destaca especialmente el acompañamiento de Paula Cámara, directora de casting, y Diego Giménez, quienes la hicieron sentir cómoda durante la audición.
Sabía que varias actrices paraguayas residentes en España podían presentarse al casting. En lugar de quedarse pendiente del resultado, decidió confiar. “Si me veían en el personaje, iba a ser para mí”, recuerda. La noticia finalmente llegó mientras estaba trabajando en una oficina. “No me aguantaba, quería gritar de la alegría”, relata entre risas.
En El castillo interpreta a una mujer paraguaya que acaba de llegar a España para trabajar en un club. Su personaje aparece en dos de los seis episodios y atraviesa, según adelanta, “un momento muy intenso y fuerte” dentro de la trama.
La serie, creada por Isabel Peña y Eduardo Villanueva y dirigida por Elena Martín Gimeno y Sandra Romero, se sitúa a comienzos de los años 2000. La historia sigue a dos investigadores de la UCRIF que comienzan a detectar cambios en los burdeles de distintas zonas de España y llegan hasta clubes de carretera donde son explotadas sexualmente mujeres procedentes de distintos países.
La producción está protagonizada por Raúl Arévalo, Omar Ayuso, Valentina Vidal y Laia Marull, entre otros intérpretes, y es una colaboración entre Movistar Plus, Caballo Films y Mafalda Entertainment. Está basada en El proxeneta, obra de no ficción de Mabel Lozano.
Para construir su personaje, Coronel realizó una investigación que la llevó a escuchar pódcast con testimonios, mirar documentales y leer artículos sobre la situación económica y social de Paraguay en aquella época.
“Me interesaba entender sobre todo qué motivaba a muchas mujeres a venir a España buscando mejorar su situación y poder ayudar a sus familias”, explica.
La actriz no conocía personalmente a ninguna mujer que hubiera atravesado una situación similar, por lo que los testimonios fueron una forma de acercarse a una realidad que hasta entonces le resultaba desconocida.
“Es mucho más fuerte y complejo de lo que uno puede imaginar desde afuera”, sostiene.
Una escena particularmente difícil
Uno de los momentos más desafiantes del rodaje fue una escena del cuarto episodio, en la que se representa un sorteo de mujeres ante más de 100 hombres que participaban como figurantes. Coronel recuerda que incluso conversó sobre la experiencia con Valentina Vidal, protagonista de la serie, porque ambas sintieron una fuerte sensación de vulnerabilidad durante la filmación.
“Aunque todos sabíamos que estábamos actuando, había una energía masculina muy fuerte y una sensación de vulnerabilidad e incomodidad que se sentía muchísimo en el cuerpo”, relata.
Para la actriz, esas emociones no desaparecen simplemente porque se trate de una ficción. “Como actores sabemos que estamos trabajando, pero el cuerpo y la mente no distinguen eso. Uno termina transitando esas emociones”, reflexiona.
Frente a una historia atravesada por la trata y la explotación sexual, Coronel decidió acercarse al personaje desde el respeto y sin juzgar.
“Era importante no entrar en el plan de juzgar ninguna parte, sino enfocarme en conocer y saber más, en lograr empatizar con esas mujeres para poder procesar esas emociones que ellas sienten”, explica.
Los testimonios reales, aunque fueron duros para ella, también se convirtieron en una herramienta para comprender qué podía estar ocurriendo emocionalmente detrás de cada historia.
Una mirada diferente
Para Coronel, una de las decisiones más interesantes de El castillo está en la manera en que la producción aborda las escenas de intimidad y violencia. Destaca particularmente una secuencia en la que la cámara se concentra en el hombre y no en la mujer.
“Eso habla muchísimo de la intención que tenían los creadores”, señala. La mirada, explica, invita a preguntarse qué pasa por la cabeza de ese hombre, cómo puede no percibir las señales de incomodidad o rechazo y qué responsabilidad tiene frente a esa situación.
La serie, considera, se aleja así del morbo con el que muchas veces se representan historias relacionadas con la explotación sexual.
Paraguay también forma parte de la trama como uno de los posibles lugares de captación de mujeres. Para Coronel, incluir al país no resultó extraño ni incómodo. Incluso tuvo la oportunidad de conversar sobre ese aspecto con una de las guionistas.
“Es una realidad que existe. Muchas mujeres paraguayas vienen buscando juntar un poco de dinero, ayudar a sus familias y salir adelante, y algunas terminan atrapadas en redes de las que después ya no pueden salir”, afirma.
La actriz también reflexiona sobre el debate en torno a los papeles que reciben las actrices latinoamericanas en Europa. Para ella, la cuestión es más compleja y, en este caso, implicó asumir un desafío actoral para acercarse a una experiencia que no conocía.
“Yo no conozco ese mundo y tuve que hacer un trabajo actoral muy grande para entender cómo se sienten estas mujeres y qué hay detrás de sus decisiones”, sostiene.
Primer proyecto profesional
El castillo representa además el primer proyecto profesional de Coronel. La actriz cuenta que desde que llegó a Madrid comenzó a consumir mucho cine y series españolas y que admiraba especialmente el trabajo de la productora Caballo Films y del equipo detrás de la ficción.
También valora que la dirección estuviera a cargo de dos mujeres. “Sentía que una historia así iba a ser tratada desde una mirada diferente que tenemos nosotras como mujeres”, expresa.
El acompañamiento del elenco también marcó positivamente su primera experiencia profesional. “Todos fueron demasiado generosos conmigo y eso hizo que mi primera experiencia fuera mucho más linda”, cuenta.
Pero la presencia paraguaya no termina en ella. Coronel comparte la producción con otras tres actrices paraguayas: Krystel Pappaseit, con quien comparte una escena, además de Roxi Rosner y Antonella Allende.
“Es muy lindo que podamos estar varias paraguayas formando parte de una producción así y representando, cada una desde su lugar, a nuestro país”, destaca.
La serie El castillo, que cuenta con seis episodios de aproximadamente 50 minutos, fue presentada en la Sección Oficial del Festival de San Sebastián antes de su llegada a Movistar Plus este jueves 8 de octubre.
Para Coronel, formar parte de esta historia representa un motivo de orgullo y también una responsabilidad. “Es un honor poder formar parte de esta historia como paraguaya. Lo hice con muchísimo amor y también con mucha responsabilidad”, afirma.
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Mientras la serie marca su primer paso profesional en España, la actriz continúa haciendo castings y trabajando con una agencia de representación que consiguió a partir de este proyecto. “Siempre tuve claro que quería intentar y luchar por esta profesión, que significa muchísimo para mí”, señala.
Su trabajo puede seguirse en Instagram, donde figura como @lailacoronel.