El legado de Ramón Hicks: entre afecto y escenarios
Unidad. Los Hicks compartieron recuerdos, enseñanzas y el profundo vínculo que los une.
La música siempre formó parte de la vida de Ángel Ramón Hicks; y fue precisamente ese amor al arte lo que el exfutbolista, periodista y músico transmitió a sus hijos, tanto que dos de ellas: Meli y Jenni hoy dedican su vida a la música.
Meli recuerda que desde pequeña admiraba a su padre y que una de sus mayores enseñanzas fue comprender que el público es el verdadero protagonista. “La mejor herencia es el arte y la dignidad que tenemos”, destacó la cantante.
Para Jenni, la conexión con su padre va más allá de la música, lo define como su guía en la filosofía, espiritualidad y la vida, además de haber sido su principal apoyo en sus primeros shows. “Siempre nos alentó a cantar como una forma de expresión”, cuenta.
El orgullo es compartido. Ramón celebra que el legado continúe en hijos y nietos, señalando que todos ejecutan algún instrumento y que las nuevas generaciones ya muestran un gran interés por el arte.
Mientras tanto, Meli y Jenni coinciden en agradecerle por haberlas criado en libertad, amor y respeto, valores que consideran tan importantes como el talento musical que hoy identifica a toda la familia.
En una fecha tan especial, los mensajes estuvieron cargados de emoción. Ramón expresó su gratitud hacia sus siete hijos, a quienes definió como “únicos y especiales”, mientras que Meli le agradeció por enseñarle a ser ella misma y por el amor recibido. Jenni, resumió el fuerte lazo que los une con una frase que refleja la esencia familiar Hicks: “vamos a seguir creciendo juntos”.
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Los Narváez: Talento, amor y tiempo compartidos
Oportunidad. Miguel Narváez compartió cómo la llegada de su hijo transformó su vida.
El cantante e integrante de Purahéi Soul, Miguel Narváez, define su faceta de padre como una experiencia profundamente transformadora. Aunque reconoce que dispone de poco tiempo para compartir con su hijo Giuliano debido a sus múltiples actividades, asegura que aprovecha al máximo cada momento juntos. “Muy feliz por ser el papá de un hijo tan talentoso”, expresó el artista, al agregar que la paternidad marcó un antes y un después en su vida.
La música también forma parte del vínculo entre ambos. Narváez contó que su hijo estuvo rodeado de melodías incluso antes de nacer, escuchando compositores como Mozart y Tchaikovsky. Si bien actualmente Julián está más interesado en el fútbol y admira a Cristiano Ronaldo, el músico disfruta escuchar cantar a su pequeño a la edad que él inició su camino artístico.
En vísperas del Día del Padre, Narváez dejó además un mensaje para otros papás: Vivir cada etapa con mucho amor y estar presentes en la vida de sus hijos. Al hablar de lo que siente al verlos crecer y desarrollarse, resumió su emoción con una frase cargada de ternura: “Es un orgullo demasiado grande; es como una nueva oportunidad para empezar de nuevo todo el tiempo”.
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Los Ávila, una familia unida por la vena artística
Pasión. En la familia Ávila, el arte estuvo presente desde siempre y sigue por generaciones.
Para el promotor cultural Pablo Ávila, el arte fue una presencia constante en la vida familiar. Junto a su esposa Cristina, el artista visual construyó un hogar donde la creatividad formó parte de la cotidianidad. Así crecieron sus hijos Renata y Santiago, rodeados de obras, artistas y procesos creativos. “Todo fue arte en nuestra vida”, resume Pablo al recordar cómo Santiago, tras iniciar estudios en otra área, decidió seguir su verdadera vocación y convertirse en diseñador gráfico e ilustrador.
Santiago coincide en que el arte siempre estuvo presente en su entorno. “No fue algo que descubrí más adelante; estuvo desde el principio y terminó formando parte de mi identidad”, afirma.
También destaca que la enseñanza más importante de su padre fue el amor por la familia y la capacidad de emprender sin renunciar a las propias convicciones. Esa filosofía lo acompaña hoy en una etapa clave de su carrera: su primera exposición individual, actualmente exhibida en la Galería Pablo Ávila Arte Contemporáneo.
La muestra representa un momento especialmente significativo para ambos. Por primera vez comparten una experiencia en la que Pablo actúa como galerista y curador, mientras Santiago se presenta como artista.
Más allá de este logro, padre e hijo comparten un mismo sueño: seguir fortaleciendo el arte paraguayo y dar continuidad al trabajo desarrollado por la galería, que este año celebrará 35 años de trayectoria. “Nuestro sueño sigue siendo gestionar, difundir y promover el arte nacional”, sostiene Santiago, mientras Pablo confía en que las nuevas generaciones tomarán la posta para seguir construyendo ese legado.
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Toti Morel: Una vida marcada por el ritmo de la batería
Familia. La pasión por la música y la batería unió más aún a Toti Morel con sus hijos Sebastián y Julieta.
La historia musical de la familia Morel comenzó mucho antes de que Sebastián y Julieta tomaran sus primeras baquetas. Toti recuerda que su fascinación por la percusión nació cuando tenía apenas cinco años, al observar a un percusionista uruguayo tocar el bongó. Años después, ya en Paraguay, quedó cautivado por la batería al ver en televisión a un músico del grupo Fórmula 5.
Con el tiempo, descubrió que sus hijos también sentían la misma atracción por el instrumento. Sebastián se sentó frente a una batería siendo apenas un niño, mientras que Julieta, ya un poco más grande, se acercó decidida a pedirle clases.
Los recuerdos de infancia de ambos están profundamente ligados a la música. Sebastián evoca los ensayos de su padre como momentos casi mágicos, escuchando desde detrás de una puerta aquello que consideraba un espacio íntimo y especial.
Julieta, por su parte, recuerda observar los ensayos por el rabillo de la cerradura y ver desfilar por su casa a músicos y artistas con quienes años más tarde comparte escenarios. Esa convivencia con el arte fortaleció una relación donde Toti es, al mismo tiempo, padre, maestro y referente.
Unidos por la batería y por los valores compartidos, los Morel aspiran a dejar una huella que inspire a las futuras generaciones de músicos paraguayos.
Más allá de la técnica, los tres coinciden en que el mayor legado que buscan transmitir es el respeto por la música, la dedicación y el compromiso con la cultura.