Liderados por el profesor Mario García, estos educadores se encuentran trabajando en la reparación del trayecto de seis kilómetros, que une el distrito con la compañía Cerro Costa, un tramo vital pero peligroso.
A pesar de tener solo cinco años de antigüedad, la ruta presenta un deterioro alarmante. El agua, que corre sin control por errores de construcción, ha generado baches que, más que eso, son pozos profundos que ponen en riesgo la vida de quienes transitan hacia esa zona y Santa Rosa. Ante la inacción de algunas autoridades, los docentes decidieron no quedarse de brazos cruzados.
“Nos quebranta ver esta situación, porque está en riesgo la vida de los transeúntes, incluida la nuestra, porque es el trayecto que utilizamos para ir a nuestro trabajo. Por eso, decidimos actuar dando el ejemplo, demostrando que la unión comunitaria puede lograr cambios donde la gestión oficial se ha ausentado”, expresó el profesor García.
La iniciativa no pasó desapercibida, los docentes lograron movilizar apoyos clave para conseguir los materiales como cemento, arena y piedra triturada, mediante la solidaridad entre colegas, quienes aportaron a través de la Asociación de Docentes que tienen en la comunidad, otros prestaron maquinaria (trompito) para agilizar las mezclas.
Contaron con el respaldo del intendente y un 20% de los concejales, quienes, aun no siendo de la zona afectada, se sumaron a la causa.
“Nuestro plan de trabajo no se limita a Cerro Costa; también vamos a tapar baches críticos cerca del Ykua Teja y en el trayecto que une Santa María con San Ignacio”, explicó García.
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Durante las jornadas de trabajo, los docentes han vivido las dos caras de la moneda. Por un lado, la incomprensión de algunos transeúntes que exigen resultados profesionales y que los trabajos se hagan rápido, quienes se apuraban para cruzar, sin ofrecer ayuda. Y, por otro lado, la nobleza del pueblo paraguayo.
Agricultor apoya con su jornal
El docente García relata con emoción el encuentro con un agricultor que regresaba de carpir su plantación de caña dulce, los vio trabajar, se detuvo a alentarles e incluso dejó su aporte.
“Él insistió en dejarnos un aporte de su jornal. No queríamos aceptarlo, pero su insistencia fue tal que entendimos que rechazarlo sería una ofensa. Gestos así son los que nos alientan a seguir”, expresó conmovido.
Este equipo de docentes constructores está integrado por Mario García, Luciano González, David Guerrero, José Portillo, Líder Jacquet y Mariano Rojas, profesionales que día a día forman a niños y jóvenes en las escuelas de las compañías Cerro Costa, San Gerónimo y la escuela del centro de Santa María.
Aunque ellos mismos aclaran que no son profesionales de la construcción, su trabajo sirve para paliar una emergencia vial y, sobre todo, para dejar una lección que no se olvida: la patria se construye trabajando.