La disidencia interna del Partido Colorado presentó un manifiesto político en el que denuncia presuntas irregularidades y la falta de pluralismo en la conducción del partido y del Tribunal Electoral Partidario (TEP).
La senadora Lilian Samaniego se encargó de llevar el documento hasta la sede de la ANR, donde los policías y guardias le pidieron su identificación. El caso es anecdótico, teniendo en cuenta que la senadora fue anteriormente presidenta de la agrupación política.
En el comunicado, los líderes y legisladores disidentes sostienen que ciertos sectores han socavado los derechos de candidatos surgidos de la voluntad de las bases y que la transparencia en los procesos internos se encuentra amenazada.
Afirman que la Asociación Nacional Republicana (ANR) ha sido históricamente una organización de hombres y mujeres libres, y que la disidencia no busca confrontar al coloradismo, sino actuar como “su oxígeno” para garantizar la competencia interna y el debate democrático.
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“Resistiremos en libertad todos los embates recibidos por la soberbia corporativista existente en la conducción del partido, y no nos rendiremos hasta que la voluntad del pueblo sea escuchada”, señala el comunicado.
El manifiesto critica la concentración de poder en la dirigencia actual, señalando que un partido sin pluralismo ni competencia leal se convierte en “una estructura de poder al servicio de unos pocos” y no en una verdadera expresión de la República. Los firmantes recuerdan la historia del Partido Colorado, que ha sobrevivido guerras, dictaduras y transiciones, y que fue fundado como la expresión organizada del sentimiento nacional del pueblo paraguayo.
Un Partido sin debate interno sin competencia leal y sin pluralismo, no es una República viva: es una estructura de poder al servicio de unos pocos.
“La unidad que buscamos los firmantes no es la uniformidad de ideas, es la unidad en la diversidad, aquella que ha permitido al Partido Colorado ser la fuerza política más popular que perdura en el tiempo y que es la más relevante de la historia del Paraguay”, resaltan.
El manifiesto concluye con un llamado a la participación activa y al compromiso de los miembros del partido para que la voluntad de las bases prevalezca sobre las decisiones arbitrarias de la dirigencia.
Los firmantes del documento son el ex presidente Mario Abdo Benítez, el ex vicepresidente Hugo Velázquez, el ex ministro de Obras Públicas Arnoldo Wiens, así como los senadores Lilian Samaniego, Colym Soroka, Luis Pettengill, Juan Afara, Ramón Retamozo, Carlos Núñez Agüero y Blanca Ovelar, y también los diputados Daniel Centurión, Mauricio Espínola, Juan Maciel y Luis González Vaesken.