La organización Ciencia del Sur remitió este viernes una nota al presidente de la República, Santiago Peña, así como a la Cámara de Senadores y la Cámara de Diputados, en la que advierte sobre la proliferación de programas de doctorado de baja calidad en Paraguay y sus consecuencias para el sistema científico nacional.
El documento, elaborado por investigadores vinculados a la organización, fue entregado a través de la Asesoría Científica de la Presidencia y plantea que la situación representa una “cuestión de Estado”, debido a sus implicancias para la educación superior, la investigación y el desarrollo del país.
“Las científicas y científicos firmantes alertan sobre la proliferación de doctorados de muy baja calidad en el país”, señala la nota firmada por el director ejecutivo de Ciencia del Sur, Eduardo Quintana.
En el informe, los investigadores sostienen que el doctorado constituye el nivel más alto de formación universitaria y que la expansión de programas con “deficiencias en rigor académico, idoneidad de tutores y relevancia de las tesis” podría erosionar la confianza en el sistema científico paraguayo y afectar la competitividad internacional del país.
El documento cuestiona especialmente los llamados “doctorados exprés”, la escasa producción científica de algunos tutores y la aprobación de tesis sin impacto académico ni revisión independiente. También advierte sobre la utilización del término “posdoctorado” como si fuera un nuevo grado académico formal, cuando internacionalmente corresponde a una etapa de investigación posterior al doctorado.
Entre los principales problemas identificados figuran los conflictos de interés en organismos reguladores, la brecha entre habilitación administrativa y calidad académica, la falta de repositorios nacionales de tesis, además de publicaciones en revistas consideradas “depredadoras” o sin revisión de pares.
Los investigadores también alertan sobre el bajo impacto internacional de muchas tesis y publicaciones, señalando que la mayoría de los programas doctorales nacionales ni siquiera exigen el manejo del inglés como lengua científica.
Como parte de las soluciones, Ciencia del Sur propone reformar el Consejo Nacional de Educación Superior (CONES) y la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (ANEAES), reemplazando la representación de rectores por consejeros técnicos independientes y estableciendo acreditaciones previas obligatorias antes de habilitar programas doctorales.
Asimismo, plantea la creación de un Repositorio Nacional de Tesis, auditorías presenciales para verificar la carga horaria y mayores exigencias para tutores y estudiantes en materia de producción científica y participación en redes internacionales.
El informe advierte que la proliferación de doctorados de baja calidad puede generar consecuencias académicas, institucionales, económicas y sociales, debilitando la capacidad del país para producir conocimiento, innovación y políticas públicas basadas en evidencia.