El operativo estuvo a cargo del fiscal Hugo Volpe, en compañía de agentes de la Senad, con el objetivo de contrarrestar el avance del microtráfico.
El departamento allanado, ubicado en el barrio Pinozá de Asunción, estaba alquilado en la planta alta por un hombre que fue identificado como Carlos Portillo Narváez (33), con antecedentes por hurto (2016), quien quedó detenido.
El sospechoso se dedicaba anteriormente al robo de objetos del interior de vehículos estacionados, ya que formaba parte de un grupo de tortoleros, y actualmente tendría vinculación con la comercialización de cocaína, según los datos proveídos por la Senad.
La droga que fue encontrada en el lugar totalizó 780 gramos distribuidos en 24 bochas, 12 grandes y 12 pequeñas. Entre los otros elementos incautados se encuentran un arma de fuego, un automóvil de la marca Toyota Premio y dinero en efectivo, que fue cuantificado en más de USD 600 y más de 800 pesos argentinos.
Desde la Senad informaron que el modus operandi del joven era entregar la droga en una de las esquinas cercanas al edificio donde residía. No obstante, traficaba también en otras zonas de distribución, como Kambala, Mundo Aparte, San Isidro y, en especial, Carmelitas.