Se trata Luis Álvarez, de 42 años, un médico y a la vez pastor de la organización religiosa Centros de Formación y Liderazgo (CENFOL), quien fue imputado por la Fiscalía, tras ser denunciado por cuatro personas.
La denuncia fue formulada por el abogado Carlos Servín, quien señaló que son cuatro varones las víctimas, todos mayores de edad y que los delitos se produjeron tanto en Paraguay como en Colombia.
El profesional explicó que el mismo fue detenido en la República Argentina, específicamente en el aeropuerto de Buenos Aires, cuando iba a viajar presumiblemente a Guatemala. Alegó que podrían haber más víctimas del mismo.
Según la imputación del fiscal Aldo Cantero, el mismo habría manoseado en varias ocasiones a tres de las víctimas, en su condición de médico, cuando los inspeccionaba.
Una de las víctimas fue atendida por un accidente de tránsito, donde en sus inspecciones le realizó varios tocamientos, entre otras cosas, conforme con la imputación. Además, incluso, les sedaba para cometer actos sexuales. Una vez lo halló acostado a su lado, afirma el fiscal.
El mismo hacía también acompañamiento y orientación respecto a cuestiones personales y matrimoniales con los jóvenes, donde aprovechaba la situación para tener confianza con las víctimas, dice el agente fiscal.
En Colombia
Asimismo, a una cuarta víctima, durante un congreso realizado en Colombia en agosto pasado, le habría dado medicamentos para superar el jet lag, con lo que quedó somnolencia y no pudo reaccionar, lo que habría sido aprovechado para actos sexuales, según explica la imputación.
El fiscal Aldo Cantero señaló que como ese episodio habría tenido lugar materialmente fuera del territorio paraguayo, esta el fiscal no lo incorpora, “como hecho autónomo sometido directamente a la jurisdicción penal paraguaya ni pretende extender automáticamente a su respecto la aplicación territorial de nuestra ley penal”.
“La determinación acerca de la jurisdicción aplicable a dicho episodio deberá efectuarse conforme a las reglas previstas en los artículos 6, 7, 8, 9 y concordantes del Código Penal, sin perjuicio de las medidas de cooperación jurídica internacional y de las comunicaciones que correspondan a las autoridades competentes de la República de Colombia”, sostuvo.
Consecuentemente, el episodio ocurrido en Colombia, “se mantiene como antecedente de la investigación cuya jurisdicción penal deberá ser específicamente determinada, sin que el mismo sea utilizado para suplir los presupuestos típicos ni territoriales de las conductas cometidas en territorio paraguayo”.
Tras conocerse la imputación, el pastor salió del país, y con la orden de captura internacional, finalmente, fue detenido el martes en la Argentina, en el Aeroparque, cuando iba a abordar un avión con destino a centroamérica. Sin embargo, fue detenido por la Interpol, y expulsado de la Argentina.
Así, el miércoles fue traído al Paraguay. Ayer se abstuvo a declarar ante el fiscal Cantero.
Esta mañana ya se presentó para la audiencia de imposición de medidas cautelares ante la jueza Lici Teresita Sánchez, que interina a su colega Diana Carvallo, quien resolverá si le da o no la prisión preventiva.