Narciso Meza
HOHENAU
Hay historias que nacen en la sencillez de un pueblo y terminan resonando en escenarios impensados. La de Delfio Duarte es una de ellas. Oriundo de Bella Vista, Itapúa, este paraguayo de 30 años hoy se encuentra en Ucrania, formando parte de una brigada integrada por compatriotas en medio de uno de los conflictos más duros del mundo.
Militar de profesión, Delfio forjó su camino con disciplina, sacrificio y preparación. Realizó cursos de comando, se especializó como fuerza especial, francotirador y también como paracaidista. Su experiencia incluye su paso por el Norte del Paraguay, donde integró la Fuerza de Tarea Conjunta enfrentando al EPP, una vivencia que fortaleció su carácter y compromiso con el servicio.
Hoy, su destino lo llevó aún más lejos. Se encuentra integrando una unidad compuesta por unos 30 paraguayos dentro de la Brigada N° 29 de Mecanizadas Pesadas Separadas, donde también forma parte del Grupo Especial de Respuesta Rápida (GEER). Actualmente está en etapa de entrenamiento, adaptándose a una realidad completamente distinta. “Tomé la decisión por un propósito, por voluntad propia, como todos los que estamos acá”, relata Delfio, con la serenidad de quien sabe el peso de sus decisiones.
Orgulloso de ser paraguayo. A más de un mes de haber llegado, su vida transcurre entre entrenamientos intensos y la constante preparación para lo que pueda venir. Lejos de casa, pero firme en sus convicciones, lleva consigo sus raíces y el orgullo de ser paraguayo. Dentro de su unidad, es conocido por distintos apodos: Pakatenb05 en ucraniano, The Punisher en inglés y El Castigador en español, reflejo de su carácter y la imagen que proyecta entre sus compañeros.
En una conversación telefónica, compartió su experiencia desde el corazón del conflicto, describiendo una realidad marcada por la tensión, el sacrificio y la incertidumbre, pero también por la camaradería y la determinación. La historia de Delfio Duarte no solo habla de guerra. Habla de coraje, de decisiones difíciles y de un joven que, habiendo crecido en la Aldea de Niños de Hohenau, hoy enfrenta uno de los escenarios más complejos del mundo, escribiendo su propia historia con valentía. Duarte mencionó que los compatriotas que están en la guerra con él fueron de distintas localidades del país. “Algunos ya están hace dos años, otros uno y el resto llegó hace casi dos meses”.