“Aseguro mi oración a los afectados por el terrible aluvión en Nepal y el Tibet”, declaró el pontífice tras el rezo del Ángelus en la puerta de su palacio de descanso en la localidad romana de Castel Gandolfo (centro), ante numerosos fieles que le escuchaban.
El papa emplazó así a rezar por quienes perdieron la vida, por los heridos y los desaparecidos, por sus familiares y por quienes se esfuerzan en las tareas de auxilio y búsqueda.
“Que la atención de todos pueda aliviar el sufrimiento y brindar la ayuda necesaria a la población”, instó el papa, que envió una ayuda económica a Nepal, cuya cuantía no fue especificada.
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La devastadora riada del pasado miércoles en la frontera entre Nepal y China ya acumuló 768 víctimas mortales, según el último balance de las autoridades nepalíes, mientras que más de 3.000 personas siguen sin ser localizadas.
Por otro lado, el papa volvió a animar a sus fieles a rezar por la paz.
"¡Que aumenten en el mundo quienes reparten con valentía el pan de la paz, superando las divisiones, promoviendo la justicia y practicando el perdón por el bien de todos”, reivindicó.
Fuente: EFE.