Los dos primeros sacerdotes, ambos de la diócesis de Estelí, en el norte de Nicaragua, fueron arrestados la noche del domingo “por la dictadura sandinista de Daniel Ortega”, escribió Báez en su cuenta de la red social X.
El tercer sacerdote, que pertenece a la diócesis de Jinotega (norte), fue capturado también la noche del domingo, según el portal Panorama Católico y la investigadora Molina, que es autora del estudio titulado Nicaragua: ¿Una Iglesia perseguida? y que da seguimiento a la situación de los sacerdotes en ese país.
El obispo Báez, quien se encuentra exiliado en Estados Unidos por razones de seguridad y a petición del papa Francisco, dijo que “continúa la feroz persecución contra la Iglesia católica” por parte de Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo.
Y pidió “a la Iglesia en el mundo entero sus oraciones por Nicaragua y por nuestra Iglesia perseguida”.
La Policía Nacional, que dirige Francisco Díaz, consuegro de la pareja presidencial nicaragüense, no ha confirmado ni negado las presuntas detenciones de los tres sacerdotes.
Centeno y Norori pertenecen a la diócesis de Estelí, cuyo administrador apostólico es el obispo Rolando José Álvarez Lagos, condenado en febrero pasado a 26 años y 4 meses de prisión por delitos considerados traición a la patria.
Gadea es párroco de la Iglesia Nuestra Señora de la Merced, en el municipio El Cuá.
Diversos organismos nicaragüenses en el exilio demandaron la liberación de los religiosos. Las relaciones del Gobierno de Ortega y la Iglesia católica están marcadas por la expulsión y encarcelamiento de sacerdotes, la prohibición de actividades religiosas y la suspensión de sus relaciones diplomáticas. EFE