Tras la postergación de la firma del acuerdo entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, el presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), Héctor Cristaldo, volvió a cuestionar que el bloque económico europeo intenta trasladar al plano comercial problemas internos que no logra resolver, especialmente las presiones de sus agricultores. En ese sentido, consideró incierto que el acuerdo pueda entrar en vigencia en enero, como se había previsto, si Bruselas no logra superar sus conflictos internos.
Cristaldo criticó la cláusula de salvaguardia introducida de forma unilateral por la UE, que –según explicó– no fue parte de la negociación original. “Se acuerdan aranceles preferenciales para determinados productos, como la carne vacuna, pero luego se establece que si se supera un 5% de crecimiento en volumen o valor respecto a años anteriores, se pierden esos beneficios y se vuelve a pagar aranceles”, dijo.
Para Cristaldo, esta disposición deja el acuerdo “flotando al capricho de lo que la UE quiera establecer”, ya que limita el crecimiento real de las exportaciones del Mercosur, y en particular de Paraguay.
En ese contexto, recordó que Paraguay mantiene una balanza comercial ampliamente deficitaria con la UE. “Compramos cerca de USD 1.100 millones y les vendemos alrededor de 500 millones, con una brecha negativa de unos 600 millones. La expectativa era reducir esa diferencia con el acuerdo, pero si solo nos permiten crecer un 5% anual, eso equivale a unos USD 25 millones por año. A ese ritmo, necesitaríamos más de dos décadas para cerrar la brecha”, advirtió.