Referentes de la industria frigorífica de Uruguay coincidieron en que no existen condiciones para levantar la vacunación contra la fiebre aftosa, una postura que guarda similitudes con el debate instalado actualmente en Paraguay, donde sectores ganaderos expresan su rechazo a la intención del Senacsa de avanzar hacia un eventual retiro de la inmunización.
La discusión se desarrolló durante el programa La Industria Responde, organizado por la Asociación Rural del Uruguay y emitido por el medio uruguayo Valor Agregado, donde industriales y ejecutivos del sector cárnico analizaron el impacto comercial y sanitario de una eventual suspensión de la vacunación.
Uno de los participantes fue Marcelo Secco, CEO de Marfrig, quien sostuvo que en las actuales condiciones no resulta necesario dejar de vacunar y que el estatus sanitario de país libre de aftosa con vacunación no representa una limitante para acceder a mercados internacionales.
El ejecutivo indicó que cualquier decisión de abandonar la vacunación debe estar respaldada por suficiente evidencia científica y por un conocimiento claro de la situación epidemiológica regional y mundial. Además, advirtió sobre la preocupación existente por nuevos brotes de la enfermedad en distintas partes del mundo.
Secco remarcó igualmente que Uruguay manteniendo el esquema de vacunación, logró acceder a mercados preferenciales y consolidar oportunidades comerciales relevantes para su carne.
PIDEN GARANTÍAS. En la misma línea, Alberto González, director del Frigorífico Las Piedras, afirmó que Uruguay “bajo ningún concepto” debería dejar de vacunar mientras no existan garantías absolutas de que la enfermedad no representa un riesgo para el continente.
“El país tiene poco para ganar dejando de vacunar y mucho para perder si aparece un foco de aftosa”, sostuvo el industrial, quien recordó además que Uruguay consiguió habilitaciones en mercados altamente exigentes como Corea y Japón conservando su actual estatus sanitario.
Entre tanto, Eduardo Urgal, director de los frigoríficos uruguayos Pando y San Jacinto, señaló que en vez de impulsar campañas para abandonar la vacunación, los países deberían promover que todos continúen inmunizando sus rodeos.
Las declaraciones de los industriales uruguayos se producen en un contexto en el que Paraguay también atraviesa una fuerte discusión sobre el futuro del esquema sanitario contra la fiebre aftosa. Mientras el Senacsa analiza avanzar hacia un estatus sin vacunación, referentes de la producción y la industria cárnica paraguaya vienen manifestando su preocupación y consideran que todavía no están dadas las condiciones regionales para asumir ese riesgo.
La posición del sector productivo paraguayo coincide con el uruguayo, pues sostiene que la vacunación sigue siendo clave para preservar el patrimonio ganadero, evitar eventuales brotes y garantizar las exportaciones a mercados exigentes.