En la causa conocida como detergentes de oro, el juez de Delitos Económicos Rodrigo Estigarribia, en un procedimiento abreviado, condenó a dos años de cárcel con suspensión de la ejecución de la pena a Edwin López Cattebeke, ex director general de Administración y Finanzas durante el gobierno de Óscar Nenecho Rodríguez, ex intendente de Asunción.
López fue sentenciado por lesión de confianza (como cómplice) y asociación criminal (como autor).
Aparte de la condena, también está obligado a pagar G. 50 millones como reparación del daño particular, a nombre de la Municipalidad de Asunción, y G. 10 millones en concepto de reparación del daño social a la Dirección de Bienestar Personal dependiente de la Corte.
Su participación
El juez comprobó que Edwin López Cattebeke intervino como director de Administración y Finanzas de la Municipalidad de Asunción, en actos administrativos que posibilitaron el desembolso irregular de fondos públicos para la adquisición de insumos de limpieza.
Suscribió certificados de disponibilidad presupuestaria que habilitaron la transferencia a favor de la Dirección General y, posteriormente, a las empresas proveedoras Bastián Comercial y MYF Industria, “aun cuando, según la investigación fiscal, los productos contratados nunca ingresaron efectivamente a la Municipalidad de Asunción, siendo inexistentes o falsos los actos de recepción y remisión presentados por la dependencia”.
Edwin López Cattebeke aceptó el procedimiento abreviado, porque necesita trabajar, pero a la par, se declaró inocente, pese a que eso era un requisito para otorgarle el proceso simplificado.
“Yo reconozco que también pudo haber existido un daño y yo necesito tener una salida, en especial, porque necesito trabajar. En resumen, le voy a decir que soy inocente”, dijo.
Mencionó que cuando asumió como director administrativo, las cuestionadas compras ya se habían hecho antes, que la Dirección de Riesgos y Desastres trabaja de manera independiente, con sus propias compras y recepciones, y que él solo firmaba la transferencia después de que todas las áreas técnicas revisaban y aprobaban los documentos.
Manifestó que no tenía forma de verificar supuestamente las compras.
La sospecha del caso detergentes de oro
La Fiscalía acusó a varios funcionarios de la Municipalidad de Asunción por procesos irregulares de contratación durante la emergencia sanitaria por el Covid-19, entre el 2020 y 2021.
Se cree que “se favoreció a un grupo de empresas de forma sistemática, vulnerando los principios generales de igualdad y libre competencia”. Fueron adjudicadas las empresas Bastian Comercial, Cova y DFR SA, las que no tenían ni el respaldo, ni la experiencia para proveer todos los insumos que se requerían.
Se compraron detergentes desinfectantes, de origen francés, toallitas desinfectantes, y otros productos que se usarían en la pandemia.
También se sospecha una grave sobrefacturación. Se gastaron G. 88.063.000 en 209 detergentes de la marca ALKA DDS, 36 toallas de la marca Septalkan y 12 detergentes de la misma marca.