El líder de la comunidad, Cecilio Pacheco, comentó que la falta de un camino de todo tiempo sigue siendo el principal problema que enfrenta la comunidad, ubicada al noreste del distrito de Villa Hayes, Departamento de Presidente Hayes.
Asimismo, explicó que la ausencia de caminos mantiene a las familias en una situación de aislamiento permanente, dificultando el acceso a servicios básicos.
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La comunidad Naranjaty cuenta con una superficie de aproximadamente 15.000 hectáreas y está asentada sobre la margen derecha del río Paraguay, en la Región Occidental, frente al puerto Yvapovô del Departamento de San Pedro.
La comunidad se encuentra rodeada por grandes establecimientos agropecuarios, situación que, según sus dirigentes, agrava las dificultades para la movilidad.
Además del aislamiento, Pacheco denunció la contaminación de un riacho de la zona, que atribuye a las fumigaciones realizadas en los cultivos arroceros cercanos.
También señaló que los propietarios de estos establecimientos restringen el libre tránsito de los pobladores por caminos privados, lo que representa, según afirmó, una vulneración de sus derechos.
El dirigente recordó que, mediante sus representantes, la comunidad ha presentado numerosos pedidos a diferentes instituciones del Estado, solicitando asistencia en materia de energía eléctrica, agua potable, atención sanitaria, provisión de víveres, educación y el mejoramiento del camino lindante con la empresa GPSA, requiriendo además la intervención y coordinación del Instituto Paraguayo del Indígena (INDI).
Sin embargo, sostiene que hasta el momento no han recibido respuestas concretas. Incluso, mencionó que tienen proyectos de vivienda que están saliendo para la comunidad y con la interrogante de cómo llegarán los materiales, ya que no cuentan con caminos.
En ese sentido, Pacheco instó a las autoridades del INDI a visitar la comunidad para constatar personalmente las condiciones en las que viven las familias y promover acciones coordinadas con otras instituciones del Estado.
Los pobladores sostienen que la construcción y el mantenimiento de un camino de todo tiempo constituye una necesidad prioritaria, ya que permitirían garantizar el acceso a servicios públicos, facilitar la atención sanitaria y educativa, además de posibilitar la implementación de programas estatales destinados a las comunidades indígenas.