Compras públicas del IPS deben ser objeto de rigurosa evaluación

La Cámara de Diputados aprobó la posibilidad de que el Instituto de Previsión Social (IPS) se endeude para hacer frente a las obligaciones contraídas con proveedores de medicamentos e insumos. Endeudar a IPS profundizará la ineficiencia, ya que a la mala gestión anterior de los recursos de salud se agregarán los costos financieros que genera un crédito. Todo ello sin considerar la sospecha de que detrás de la decisión hay oscuros intereses relacionados con el financiamiento de la campaña electoral.

La media sanción aprobada por la Cámara de Diputados permite al IPS solicitar al Banco Nacional de Fomento (BNF) o a otras entidades del sistema financiero nacional y/o entidades financieras internacionales, la apertura de líneas de crédito de mediano y largo plazo, que serán destinadas al cumplimiento de las obligaciones pendientes de pago. La deuda con proveedores llega a cerca de 240 millones de dólares.

Ante la posibilidad del endeudamiento, desde diversos sectores surgieron las alarmas debido a las implicancias del endeudamiento, ya que abre las puertas a una práctica claramente nociva.

Un informe del Banco Interamericano de Desarrollo nos ubica entre los países de América Latina y el Caribe con problemas en la calidad del gasto público analizando tres parámetros: filtraciones de transferencias, mal gasto en compras públicas y problemas en las remuneraciones de los funcionarios públicos.

Los problemas en las compras públicas -que están en cuestión con las deudas del IPS- son ampliamente divulgados por la prensa y la ciudadanía. Las adquisiciones sobrefacturadas, el incumplimiento de contratos por parte de las empresas proveedoras y la baja calidad de medicamentos, insumos y obras son solo algunos de los fuertes cuestionamientos que se le hacen a esta importante institución.

El IPS no tiene política de medicamentos coordinada con el resto del sistema de salud pública. Esto trae como desventaja el desaprovechamiento de las ventajas que ofrecen las economías de escala en la reducción de los precios y en la capacidad de negociación, no solo en el mercado interno sino también a nivel internacional.

El resultado final son los precios altos y poco competitivos elevando los costos de operación del sistema de salud y afectando a la protección financiera de los ciudadanos.

La Dirección Nacional de Contrataciones Públicas informó a través de su página web la baja participación de oferentes dentro del mercado de las compras públicas. Los datos encontrados arrojan que en 2020, el 43% de los procedimientos licitatorios que fueron planificados recibieron una sola oferta; mientras que el 27% de las entidades que ejecutaron procedimientos licitatorios recibieron un solo oferente y el 37% recibieron dos oferentes, en promedio.

La mala gestión de las compras públicas se agrava si se consideran la corrupción pública y privada, el prebendarismo, el tráfico de influencias, la puerta giratoria, la colusión y la ausencia de una carrera del servicio civil. Algunos de estos problemas son delitos que generalmente quedan sin penalizar.

El endeudamiento de IPS agravará la situación de ineficiencia porque a los altos costos originados en los procedimientos normales se agregará el costo financiero de la deuda. El traslado de la deuda a los próximos años terminará afectando a los titulares del derecho en el largo plazo, tanto en términos de calidad de los servicios como de la sostenibilidad del sistema solidario.

Por otro lado, está el riesgo de la deuda como un instrumento rutinario, con lo cual la gestión de un periodo de gobierno toma la ruta fácil y le deja a las gestiones futuras la solución real de los problemas. Está ocurriendo en el Gobierno Central y, al parecer, el ejemplo se está queriendo trasladar a los organismos descentralizados.

Una multiplicidad de factores que se alimentan unos a otros terminan construyendo un círculo vicioso que las autoridades no están dispuestas a romper. Al contrario, justo en un periodo preelectoral buscan sacar provecho a costa de la ciudadanía con beneficio de unos pocos sectores políticos y económicos.

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