CERRITO
“En pocas horas todo el paisaje cambió”, refirió ayer el intendente de Cerrito, comunidad ubicada a 140 kilómetros de Pilar, Departamento de Ñeembucú. El nivel del agua del río Paraná aumentó más de un metro, provocando tres cortes en el pueblo y un trayecto de su camino.
La situación ya se torna dramática en el lugar debido a que para llegar al casco urbano se deben utilizar botes. El desplazamiento del Aguay provocó un corte importante en la ruta un kilómetro antes de llegar. La situación obligó a evacuar a más familias que habitaban en el barrio Obrero.
El jefe comunal indicó que unas 3.000 personas fueron evacuadas en el lugar.
El Comité de Emergencia Departamental mediante un informe señala que en Cerrito y sus compañías como Tacuruty, Paso Tayy, Yrybycuá, Curuzu Abá y Chamigue en total fueron evacuadas 800 familias
En la localidad de Villalbín, en el sector de Isla Ro-y, San Miguel, Ñu Paû, Teniente Sánchez, fueron evacuadas 150 familias cuyo total hacen unas 750 personas
En la zona de Mayor Martínez desde las compañías Fuerte Cué, Itá Corá, Yataity, Estero Punta, Curuzú Cuatia fueron evacuadas en total 150 familias, al igual que en General Díaz de donde también salieron 150 familias que totalizan 350 personas.
De Paso de Patria 10 familias fueron evacuadas y se trabaja en asegurar la defensa en los muros. Allí se estima que están afectadas 50 personas.
Cortes de rutas. En diferentes puntos de la zona los caminos están cortados. Uno de ellos es en el tramo Mayor Martínez–Itá Corá, cruce Cerrito que incluye la entrada al pueblo. También el camino a Fuerte Cué, Villalbín-Isla Roy, Isla Roy - San Miguel- Curuzú Abá- Cerrito Teniente Sánchez -Ñu Paû.
Blas Silva, intendente de General Díaz, señaló que la creciente del Paraná provoca serios inconvenientes en el distrito. El principal producto de la zona que es la miel de abeja corre serio riesgo de perderse.
Todos los productores apícolas tienen instalados sus cajones de abejas en las islas. El aumento de las aguas y la rapiña podrían echar a perder toda la producción de estos momentos.
Igualmente sostiene que de continuar aumentando el nivel del río Paraná la creciente llegaría hasta el casco urbano de la ciudad.
Ganadería. En la zona Villalbín, Cerrito, General Díaz, Mayor Martínez y Paso de Patria, otro de los problemas más apremiantes surgen con la producción agropecuaria.
Desde hace algunos días, los productores pecuarios realizan el traslado apresurado de sus haciendas a terrenos más altos. Según estimaciones unas 20.000 cabezas pastan en sitios conocidos como “carrizales”, lugares bajos e islas del Paraná.
También los cultivos agrícolas sufren los efectos. Los rubros de consumo como la mandioca y batata, no resisten el exceso de humedad.