CIUDAD DEL ESTE
En la mañana de ayer, alrededor de las 10:00, se reportó un nuevo incidente en la sede de la Intendencia Municipal de Ciudad del Este.
De acuerdo con el jefe de Prevención, comisario José María Martínez, se constató que la puerta principal estaba cerrada, pero sin llaves, mientras que la puerta trasera presentaba signos de haber sido forzada desde el interior.
La situación fue comunicada al fiscal de turno, Luis Escobar, y al equipo de intervención, quienes se trasladaron al lugar junto a personal de Criminalística para iniciar la inspección. El procedimiento incluyó un registro minucioso, puerta por puerta y oficina por oficina.
Aunque hasta el momento no se ha confirmado la sustracción o introducción de objetos, sí se detectó que algunas cámaras de seguridad interiores estaban desconectadas, lo que dificulta la investigación.
Dos accesos han sido señalados como de especial interés, el que conduce al despacho del interventor Ramón Ramírez y otro que resguarda documentos y equipos informáticos. El comunicado oficial de la intervención municipal describe el hecho como “una irrupción perpetrada con métodos similares a grupos criminales mafiosos”, y lo enmarca en una serie de acciones previas que incluyen el robo de equipos informáticos, la entrada de funcionarios directivos en horario nocturno y ataques a vehículos de la intervención.
Personal de Criminalística determinó que la puerta frontal no fue forzada, lo que sugiere el uso de un juego de llaves, mientras que sí se violentó la puerta de la sala de reuniones y la del despacho del intendente. En esta última se hallaron huellas de pisadas sobre el escritorio, aparentemente para alcanzar los equipos de iluminación. El operativo de seguridad en el lugar cuenta con tres guardias municipales, seis miembros de prevención y un pelotón de cascos azules, además de los turnos completos de personal y efectivos de la Comisaría Primera a disposición.
El interventor Ramírez condenó enérgicamente el hecho, reiteró su confianza en las autoridades policiales y fiscales, y aseguró que se agotarán todos los mecanismos institucionales para que estas violaciones “no queden impunes”. El episodio, se suma al registrado el jueves cuando funcionarios de la Municipalidad rompieron el vidrio trasero de una de las furgonetas utilizadas por el equipo interventor.