31 ago 2026

Caacupé: Valenzuela habla de entes agonizantes e insta a fiscales y jueces a no acobardarse al hacer justicia

El monseñor Ricardo Valenzuela aseguró durante la homilía de Caacupé en este Domingo de Resurrección que Paraguay es un país vivo, pero con instituciones agonizantes y falto de justicia. Recordó las escrituras que dicen que se debe arrancar al oprimido de las manos del opresor para luego instar a jueces y fiscales a no acobardarse para hacer justicia.

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El monseñor Ricardo Valenzuela, obispo de la Diócesis de Caacupé.

Foto: Basílica de Caacupé.

La misa dominical en la Basílica Santuario Nuestra Señora de los Milagros de Caacupé celebró la resurrección de Jesús en este Domingo de Pascua. El obispo de la Diócesis de Caacupé, monseñor Ricardo Valenzuela, subrayó que “la vida pudo más que la muerte”.

Su homilía estuvo dirigida a los feligreses, a quienes instó a la reflexión para “fomentar el desarrollo y el progreso de nuestros pueblos”, más aún en este 2026, “año tan importante para nuestro país por los acontecimientos trascendentales que están en puertas, las elecciones municipales”.

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Instituciones agonizantes

En el marco de dichas elecciones municipales, dijo que los políticos solo planean cómo sostenerse en el poder por largos periodos, sin respetar al pueblo ni a contrincantes políticos y buscan “protegerse solo entre ellos y dejando que el pueblo se defienda como pueda de la delincuencia, la pobreza y todo tipo de precariedades e injusticias”.

“Paraguay es un país vivo, vigoroso, pleno de esperanzas, pero con instituciones agonizantes, un país cuya élite política parece que ha perdido la fe en Dios y en el pueblo y se dedica a satisfacer sus intereses personales”, fustigó el religioso.

“Desean controlar todo lo que puedan, manipular la justicia, especular con las leyes, seducir a los honestos y a perseguir a quienes los enfrentan”, lamentó Valenzuela, al tiempo que agregó: “Los castigos a sus amigos llegan solo cuando ya se agotaron todos los recursos de la impunidad o cuando ya no sirven a sus intereses y así han olvidado a los pobres”.

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Jueces y fiscales

Valenzuela recordó que las escrituras, en el libro del Eclesiástico 4:9, mencionan: “Arranca al oprimido de las manos del opresor y no te acobardes de hacer justicia”.

Con esa frase instó, “especialmente a nuestros fiscales y jueces”, a cumplir con su trabajo y tener presente las enseñanzas para velar por la justicia en nuestro país. “Por eso necesitamos rescatarla. Tenemos que ayudarla, queridos hermanos”, agregó.

“Mucha gente viene aquí y comenta, dice, habla, expresa toda su preocupación. Mucha gente piensa que la justicia agoniza en Paraguay y, con ella, están en grave peligro la igualdad, la equidad, los límites al poder y el respeto a la Constitución”, manifestó el obispo de Caacupé.

“Necesitamos esa justicia. Ahora nos preguntamos, ¿pero cómo vamos a hacer? ¿Cómo? ¿De qué manera? Pues con el poder más grande que tenemos: con el poder de la fe. Esa fe que mueve montañas, que ha hecho que cristianos de todo el mundo hayan logrado hazañas increíbles y casi imposibles”, sentenció.

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“El Señor nos recuerda: ‘No rechaces la súplica del afligido ni apartes tu rostro del pobre, sino más bien vuelve tu oído hacia él’”, agregó, para concluir que estos grupos necesitan y hay que darles “una respuesta amable y reconfortante”.

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