ALTO PARANÁ
Desde hoy, el tránsito fronterizo en la Triple Frontera vuelve a cambiar de ritmo. Los buses de turismo alquilados que no tengan como destino final Ciudad del Este, Presidente Franco o Foz de Yguazú deberán adecuar obligatoriamente su itinerario y cruzar por el Puente Internacional de la Integración, en el marco del inicio de la segunda fase de la apertura progresiva definida por la Comisión Mixta Paraguay–Brasil.
La medida, largamente debatida y no exenta de controversias, establece un esquema horario diferenciado. Durante la noche, de 19:00 a 07:00, los ómnibus turísticos deberán utilizar exclusivamente el segundo puente, mientras que en el horario diurno, de 07:00 a 19:00, el cruce seguirá realizándose únicamente por el Puente de la Amistad, el paso histórico que une CDE con Foz.
La implementación marca un nuevo capítulo en un proceso que ya tuvo idas y vueltas. En principio, la restricción estaba prevista para el 19 de enero, pero lo que parecía una decisión firme duró apenas 24 horas. Tras el anuncio oficial de la prohibición de la circulación de autobuses turísticos y fletados por el Puente de la Amistad, los gobiernos de Brasil y Paraguay dieron marcha atrás, presionados por una fuerte reacción del sector turístico y por una convocatoria formal del Gobierno paraguayo para revisar la medida.
El retroceso fue confirmado por la Receita Federal de Brasil, que informó mediante un comunicado que la restricción quedaba suspendida “hasta nueva deliberación”. La decisión respondió a un pedido de la Delegación del Paraguay, que derivó en una reunión binacional para redefinir las modalidades de tránsito fronterizo y evitar un impacto negativo inmediato sobre el turismo regional.
La medida original había encendido alarmas en Foz de Yguazú, uno de los principales destinos turísticos de Brasil y puerta de entrada a la región trinacional. Obligar a los buses turísticos a cruzar solo por el Puente de la Integración y únicamente en horario nocturno implicaba alterar de forma drástica la logística de excursiones, paquetes y traslados, especialmente para agencias que trabajan con circuitos diurnos.
Tras subsanar parcialmente la inquietud y permitir el tránsito normal durante el día por el Puente de la Amistad, el nuevo esquema entra finalmente en vigencia desde hoy, con la promesa de una aplicación gradual y controlada.
SIGUEN LAS QUEJAS. Sin embargo, el avance del nuevo sistema no está exento de problemas. La primera fase, que habilitó el uso del Puente de la Integración para camiones en lastre, continúa generando quejas de vecinos, especialmente en zonas urbanas afectadas por el desvío del tránsito pesado.
El general retirado Cayo Arréllaga, vecino del Área 5, cuestionó duramente la falta de condiciones básicas. Según denunció, pese a los reclamos realizados, no existen carteles indicadores ni señalización adecuada en los itinerarios habilitados para camiones grandes vacíos. Además, criticó la labor de la Policía Municipal de Tránsito, que opera con escaso personal y recursos, sin cobertura en horarios críticos entre la medianoche y las 5:00 de la madrugada.
A esta situación se suma ahora el ingreso de los buses de turismo en horario nocturno, lo que incrementa la preocupación vecinal. Arréllaga advirtió que la señalización, responsabilidad del MOPC en conjunto con el gobierno municipal, debería estar lista de inmediato, ya que desde el miércoles 29 de enero ambos gobiernos anunciaron oficialmente la circulación de ómnibus turísticos entre las 19:00 y las 07:00 por el paso.
Más allá de la operatividad diaria, el mayor cuestionamiento apunta a las obras complementarias pendientes, consideradas clave para que el nuevo esquema funcione sin colapsos. Vecinos y referentes locales reclaman, al menos, el llamado a licitaciones públicas para la ampliación de la avenida Monday y la avenida General Bernardino Caballero, arterias que absorben gran parte del tránsito desviado.
La preocupación aumenta ante el lento avance del puente sobre el río Monday, que apenas alcanza un 35% de ejecución. Esta obra, concebida como pieza central del Corredor Metropolitano del Este, debía ser utilizada principalmente para el ingreso y salida de camiones, tanto vacíos como cargados. Sin embargo, según el contrato con el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), el plazo contractual para finalizar las obras venció el 2 de noviembre de 2025.