Me llamo Bibiana María Landó Meyer y nací en Asunción el 11 de setiembre de 1961. Realice mis estudios en el colegio Las Teresas, pero a los 14 años mi familia se mudó a Río de Janeiro y ahí estudié en el colegio Sacre Coeur de Marie, Copacabana. Estuve casada, tengo dos hijos, Óscar y Marcelo y mi adorado nieto Óscar Matías de un añito, de los que estoy muy orgullosa.
Familia
Mis padres se llaman Enrique Landó Debat, argentino de origen ítalo-francés, ingeniero y arquitecto de profesión, por la gracia de Dios aún lo tengo a mi lado bastante lúcido a sus 94 años. Mi madre era la arquitecta Marta Meyer Canillas de ascendencia alemana y española, escritora y ex directora de la Asociación de Amigos del Ballet Municipal de Asunción. Es por mamá que tengo ciudadanía española, además.
De mi padre heredé su pasión por la tecnología y de mi madre su afecto por los niños. Así que al terminar el colegio estudie análisis de Sistemas en la Politécnica UNA y a la par era maestra parvularia. Más tarde, ingresé a trabajar en el ramo informático en la Municipalidad de Asunción.
Al año de casada fui a vivir a Suiza, una experiencia que tuvo impacto en mí. Y al volver incurrí como diseñadora de modas para La Riojana, una inmensa tienda comercial hoy ya extinta, los tiempos cambian.
Inicios
Y fue en ese lapso cuando Teresita Torcida me invita a su programa en canal 13, entonces propiedad de la familia Bo. Y me quedé, la idea era hablar de tendencias en moda y me contrataron para conducir el noticiero. En los ochentas estaban de moda los programas para niños, eran tope de rating así que de ahí surgió la idea de El sueño mágico de Bibi, un programa que me permitió ingresar a los hogares de todo el Paraguay.
Tuvimos 7 temporadas y hasta lancé dos discos de canciones infantiles. Ya pasaron casi 40 años y la gente me sigue recordando. ¡Algo habremos hecho bien! Y es que siempre quise combinar ambos mundos, la sofisticación de los medios y el afecto de la gente. El resultado perdura.
Tablas
Siempre me gustó el teatro y tenía ganas de subir al escenario. Casualmente, me llamaron a ofrecer el papel de la obra escrita por Hugo Robles y sin leer la obra, acepté de inmediato.
Me metí de lleno en el personaje de Caro. Cuando Hugo, que también fue el director, me dijo esto: ¿Te acordás cuando eras niña y jugabas a ser policía, maestra o cualquier personaje? Vos eras en ese momento maestra, policía o lo que fuera. Es lo mismo, pensá como Caro, construí una historia de su vida y después deja que fluya. Caro es leal le costó mucho darse cuenta de que la traicionaron, en eso nos parecemos.
Perspectiva
En retrospectiva El sueño mágico de Bibi me dio el cariño de la gente y reconocimiento internacional. Fue mi sueño hecho realidad, darles a los niños un espacio seguro y feliz donde transitar su infancia. Una responsabilidad enorme que asumí con todo mi corazón. Estoy eternamente agradecida a mi público infantil, por tanto amor y cariño.
Informática
Fui por primera vez a Corea en el año 2009 a hacer un curso de E-government en Kookming University, becada por Koica. Algo superimportante a nivel académico. Conocí la cultura coreana y me enamoré del país y su gente. ¡Para mí, son ejemplo en todo! Luego volví 2 veces más representando a Paraguay como Pdte. de APABECO (aso de ex becarios de Corea) y participé en las reuniones internacionales de presidentes de todo el mundo, con el fin de mejorar las experiencias de futuros becarios y mostrar cómo aplicamos en cada país lo aprendido en Corea.
Activismo
Hace más de 15 años, un día de lluvia me ofrecí a llevarle a Gloria (quien hasta hoy trabaja conmigo) a su casa en el Bañado.
Ahí conocí la dura realidad de muchísimas familias trabajadoras. Cuando llegó el Día del Niño decidí llevar algunos regalitos a los hijos de Gloria y a sus vecinitos. Así comenzó todo. Ahora ya son casi 500 niños que reciben regalitos en reyes y Día del Niño. Solo quiero darles un momento de alegría en estos días tan especiales para los niños. También soy ambientalista, voluntaria de A todo Pulmón y jurado de Colosos de la tierra. Desde el año pasado el Ministerio de la Niñez me ayuda con juguetes también y empresa paraguaya con sus galletitas.
Expertise
La Bibi de los 90 tenía cero experiencias y muchas ganas de hacer las cosas bien. La Bibi de hoy tiene mucha experiencia y sigue queriendo hacer las cosas bien. Tengo mucho respeto y empatía por el otro, mi público. Creo firmemente en que Dios me dio un talento y lo tengo que usar bien. Creo que el amor es lo que nos hace humanos.
Me rompí en mil pedazos para tratar de equilibrar mi intensa vida profesional y ser una mamá presente.
Para ellos, era “normal” hacer sus deberes en mi camarín mientras yo grababa el Sueño mágico, terminaban sus tareas y se sumaban a los niños del programa.
Lo difícil era cuando salíamos a algún lugar, los niños querían estar conmigo, sacarse fotos, etc. y eso no les gustaba a mis hijos que eran chiquitos también.
Felicidad
La lección es que no se puede hacer todo bien. Que lo más importante son los hijos y el tiempo que pasamos con ellos. Ahí radicó siempre mi felicidad y para mí la felicidad es un derecho. Yo diría que la carrera en medios es una carrera apasionante, llena de sorpresas. Recomendaría a los jóvenes que se capaciten siempre, que hagan todo con respeto al público y que se animen cuando la oportunidad se les presente. Deseo firmemente un país mejor para todos y que me recuerden como alguien que ama su trabajo, ama a su familia y ama vivir.
- “La felicidad es un derecho. La lección es que no se puede hacer todo bien. Y para mí lo más importante son mis hijos, en ellos siempre radicó mi felicidad” .