Uno de los órganos más valiosos y complejos del ser humano es el cerebro y para cuidarlo se debe implementar hábitos saludables ya que no existen fórmulas mágicas, explica el neurólogo, doctor Fernando Espínola, quien menciona varias medidas para prevenir enfermedades. La primera acción para proteger el cerebro es el descanso, dormir entre 7 y 9 horas por noche.
“Un sueño reparador mejora la memoria, el aprendizaje y favorece la salud cerebral a largo plazo”, asevera el experto, quien acota que el sueño permite eliminar sustancias de desecho del cerebro y favorecer la recuperación neuronal.
Así como dormir poco el sedentarismo se está volviendo parte del estilo de vida, de 10 paraguayos, solo 4 realizan actividad física suficiente de acuerdo a datos del Ministerio de Salud. Permanecer quieto no solo debilita la masa muscular y reduce la fuerza, también es enemigo del cerebro.
“La falta de actividad física disminuye el flujo sanguíneo cerebral y aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares y deterioro cognitivo”, alerta el neurólogo.
Agrega que mover el cuerpo de manera regular, al menos 150 minutos semanales de ejercicio moderado, ayuda a mejorar la circulación cerebral y disminuye el riesgo de demencia y accidente cerebrovascular.
¿Cómo debe ser la alimentación? El doctor Espínola destaca que vivimos en una época marcada por la inmediatez y se opta por lo más rápido, “proliferan los suplementos, vitaminas y supuestos potenciadores cognitivos que prometen mejorar la memoria o prevenir enfermedades neurológicas”.
Sin embargo, resalta que no existen medicamentos mágicos, por lo que insta a seguir una alimentación saludable, es decir, implementar una dieta basada en verduras, frutas, legumbres, pescado, frutos secos y aceite de oliva, que aportan nutrientes esenciales para el cerebro.
“Alimentación poco saludable: El exceso de alimentos ultraprocesados, azúcares y grasas saturadas favorecen la inflamación y aumentan el riesgo de hipertensión, diabetes y enfermedad cerebrovascular“, explica el médico.
Otro factor negativo para la salud del cerebro es el tabaquismo porque aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular, deterioro cognitivo y demencia, explica el neurólogo, quien también resalta que el consumo excesivo de alcohol y drogas pueden producir daño neuronal, afectar la memoria y alterar múltiples funciones cognitivas.
El aislamiento social es otro factor que influye de manera negativa en la salud del cerebro, indica el doctor Espínola y especifica que la falta de interacción con otras personas se asocia con un mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencia.
“Mantener relaciones sociales: Conversar, compartir actividades y mantener vínculos familiares y de amistad ayuda a preservar las funciones cognitivas y el bienestar emocional”, aclara.
Agrega además que es fundamental mantener la mente activa para lo cual se debe cultivar el hábito de la lectura, aprender un idioma, tocar un instrumento o adquirir nuevas habilidades ya que esto fortalece la reserva cognitiva.
El neurólogo menciona que enfermedades como la hipertensión, diabetes y colesterol elevados sin recibir el tratamiento adecuado son los principales factores de riesgo modificables para el accidente cerebrovascular y el deterioro cognitivo. Por lo cual recomienda controlar la presión arterial, la glucosa, el colesterol y mantener un peso saludable para proteger al cerebro.
Por último, el experto indica otro aspecto no menor, el uso de las pantallas de manera inteligente, establecer horarios, realizar pausas y priorizar el sueño, la actividad física y la interacción social.
Acota que cuando las pantallas se utilizan por la noche, la luz emitida y el contenido estimulante retrasan la producción de melatonina, lo que dificulta el inicio del sueño y disminuye la calidad del sueño.