CORDILLERA
Cuarenta y dos parejas recibieron el sacramento del matrimonio durante la mañana de ayer, en la parroquia San Lorenzo de Altos, Cordillera, mediante el programa Sagrada Familia de la Fundación Santa Librada. Es la segunda vez que la comunidad de Altos realiza la boda comunitaria con la fundación, que por segundo año consecutivo acompaña a parejas de la zona a cumplir el sueño de unirse ante Dios.
Con estas nuevas uniones, suman 7.233 las parejas que accedieron al matrimonio religioso mediante esta iniciativa, destacó Luis González, coordinador de proyectos de la Fundación Santa Librada.
“Ustedes son los protagonistas del día, nuevos esposos, nuevas esposas, que tomaron esa decisión tan linda de unir sus vidas para siempre, en las buenas y en las malas”, expresó González, quien agradeció a la comunidad, sacerdotes, voluntarios y colaboradores que hicieron posible la celebración.
Regalo de amor. Durante la homilía, el obispo de Caacupé, monseñor Ricardo Valenzuela, quien ofició la ceremonia con ayuda de otros sacerdotes, destacó el matrimonio como un regalo de Dios y animó a los nuevos esposos a construir sus hogares sobre el amor, la fidelidad, la honestidad y el respeto.
“Ámense los unos a los otros como yo les he amado”, recordó el obispo, instando a las parejas a cuidar el vínculo que asumieron y a hacer del hogar un espacio donde sus integrantes encuentren amor, afecto y acompañamiento.
La celebración también estuvo marcada por la toma de posesión del padre Adalberto Kaspusta como nuevo cura párroco y del padre Renato García como vicario cooperador de la parroquia San Lorenzo de Altos, ambos de la Congregación de San Miguel Arcángel. Durante la ceremonia también fue despedido el padre Claudio Figueredo, quien concluyó su misión como párroco en esa comunidad.
Apostolado de fe. Entre las personas que se juraron amor eterno en la vispera se destacan las parejas con varios años e incluso décadas de convivencia, que por varias razones, entre ellas las económicas, no pudieron dar esté importante paso antes.
Ahora lo pudieron hacer gracias al apoyo de Santa Librada, que en su afán de fortalecer la familia, promover la fe y fomentar la inclusión social, se encarga de todos los detalles de las bodas. Proporciona a las parejas todo lo necesario para la celebración, entre ellos vestido, velo, ramo, peinado y maquillaje para las novias; traje, camisa, corbata y peluquería para los novios; además de alianzas, álbum de fotografías, brindis y festejo posterior.
Inspirador. También se vieron muchas parejas jóvenes, fenómeno en crecimiento ya que cada vez son más las parejas jóvenes interesadas en formalizar su unión mediante los casamientos comunitarios que impulsa la institución.
El programa continuará en distintos puntos del país hasta junio de 2027, con el propósito de fortalecer los valores familiares y brindar nuevas oportunidades a miles de hogares.
- 7.233 son las parejas que se casaron a través del proyecto de la Fundación Santa Librada.
“Nosotros esperamos 35 años para llegar acá”
Una de las historias que emocionó durante la jornada fue la de Gladys Diarte y Genaro Silva, quienes llevan 35 años de relación. Se conocieron cuando ella tenía 17 años y él 25, y este año se enteraron a través de las redes sociales de la posibilidad de participar del casamiento comunitario.
“Agradezco mucho a la Fundación Santa Librada por darnos esta felicidad de estar donde estamos ahora”, manifestó Gladys, mientras que Genaro, visiblemente emocionado, resumió el momento: “No tengo palabras. Estoy muy feliz, muy feliz”.
Desde su propia experiencia, Gladys dejó un mensaje a las parejas que aún postergan este paso: “Que se animen, porque nosotros esperamos 35 años para llegar acá”.
“Felices por realizar el sueño que tanto esperamos”
Entre los nuevos esposos también estuvieron María Gloria Fretes y Guillermo Ortiz, quienes llevan 32 años juntos. Se conocieron en el trabajo, cuando él era chofer de ambulancia y ella se desempeñaba como limpiadora.
Aunque ya habían contraído matrimonio civil, tenían pendiente recibir el anhelado sacramento. “Estamos felices por realizar nuestro sueño que tanto esperamos, pero se dio, gracias a Dios”, expresó María Gloria.
La pareja destacó además la importancia de mantener una buena comunicación para fortalecer la relación. “Hay que decirse lo que a uno le molesta. La comunicación es importante”, sostuvo.