Hace cinco meses, el Ministerio de Obras Públicas confirmaba la adjudicación del ansiado proyecto de rehabilitación de la deteriorada avenida Avelino Martínez, que conecta San Lorenzo con varias vías importantes. El millonario proyecto sin embargo no se ha iniciado, y las condiciones de esta vía se encuentran cada vez más deterioradas. No caben dudas de que para las autoridades y los funcionarios del Gobierno el clamor y el sufrimiento de los usuarios de la denominada Bachelino no es motivo de preocupación ni agobio.
Ciertamente no se había precisado cuándo arrancarían las obras del proyecto de rehabilitación de la avenida Avelino Martínez en la ciudad de San Lorenzo; sin embargo, cinco meses parecen tiempo suficiente para el inicio.
El 7 de julio de 2025, el MOPC había anunciado una obra de mejoramiento de Avelino Martínez, dividida en dos lotes de casi 6 kilómetros, que demandarían una inversión de G. 155.099.499.737, monto que para el mes de octubre ya había aumentado a G. 242.759.039.991, cuando la ministra de Obras anunciaba la “buena noticia para todo San Lorenzo: Procedimos a la firma de la adjudicación de la rehabilitación de la avenida Avelino Martínez. Hemos concluido un proceso de una obra que va a traer muchísimos beneficios para toda la ciudadanía de San Lorenzo”. Agregaba que esto iba alineado con “nuestra mejora del transporte público y, sobre todo, mejora la calidad de vida de tantas personas, tantos vecinos y tanta gente que transita de un distrito a otro dentro de Central”. Lamentablemente, tanto la avenida Avelino Martínez como el transporte público continúan como principales temas de reclamo ciudadano.
La avenida –bautizada con humor Bachelino– es uno de los principales corredores del Departamento Central, y sufrió gran deterioro en las últimas semanas debido a las lluvias, las precipitaciones produjeron la aparición de nuevos baches, con la consabida queja de automovilistas y usuarios del transporte público. La reparación de la avenida es un antiguo reclamo de quienes transitan por la zona y, sobre todo, quienes conocen los baches y los pozos que se convierten en grandes peligros en días de lluvia.
Un reportaje de Última Hora publicaba hace más de un año sobre un recorrido a lo largo de la avenida Avelino Martínez, y aseguraba que, desde su inicio en la intersección con Tres Bocas, hasta su final con la intersección en la ruta PY02, se encontraron 109 baches. Son poco más de 6 kilómetros, pero se parece a una zona de guerra.
La Municipalidad de San Lorenzo en más de una ocasión ha hecho un desesperado pedido de socorro, ya que el problema de Avelino es sin duda estructural y requiere de un nivel de inversión que supera a cualquier municipio.
La vía tiene problemas estructurales graves, además por ahí confluyen varias cuencas, por lo que toda el agua de lluvia que se desliza de un lado y de otro va a parar sobre Avelino Martínez. Por todo esto, las soluciones parches ya no resuelven nada, son soluciones efímeras como tapar baches.
Esta avenida es una vía de comunicación fundamental en el Departamento Central, y con sus baches, pozos y aguas servidas representa precisamente la capacidad de gestión de nuestras autoridades, nacionales, municipales y departamentales. Encarna al mismo tiempo todo el simbolismo del valor que tienen los reclamos ciudadanos y el bienestar de la población para las autoridades.
El mal estado de la calle no solo causa desperfectos en los vehículos que transitan por la avenida, sino que también es responsable de un sinnúmero de accidentes. Los vecinos que también deben soportar estas realidades ya no confían en las promesas de las autoridades. “Hace años que nos dicen lo mismo, que se va a reparar ya, pero no empieza nunca. Imaginate cuánto ya aumentó el precio y esto no arranca. Pura propaganda es…”, reclamó una pobladora. Y en redes sociales, una persona puso el colofón: ‘‘Las obras para reparar Avelino Martínez, ni a los premios. Total, a quién le importa que miles sufran todos los días, rompiendo sus vehículos, llegadas tardías a su puesto de trabajo. Como el presidente y la ministra no transitan por ahí. Ni bolilla”.