22 sept 2026

Atraco a carga de electrónica en Caacupé con varios puntos ciegos

Dos suboficiales del Departamento Antiterrorismo de la Policía están bajo sumario por custodiar la carga robada, sin comunicar ni pedir permiso a su jefe. Ambos estaban en su día libre.

29523739

Patrullera. El falso móvil policial usado por los ladrones perteneció a la Policía Nacional.

El muy bien coordinado asalto a un camión que transportaba una valiosa carga de electrónica en la zona de Caacupé, perpetrado por falsos agentes de la Policía Nacional y de la Senad, cuenta con varios cabos sueltos y los investigadores se encuentran cruzando datos, tanto de la manera en que se registraron los hechos como de la resistencia del propietario a formalizar su denuncia.
Según lo trascendido, el camión transportaba artículos electrónicos, entre ellos, consolas de videojuegos e impresoras, según el detalle del despacho aduanero, donde se menciona que la carga fue declarada por un valor de G. 609.940.309.

Sin embargo, llama la atención de los investigadores el convoy que se utilizó para trasladar la carga, teniendo en cuenta que era seguido por dos agentes policiales del Departamento Antiterrorismo, que estaban en su día libre, cuyo sumario ya fue dispuesto por el comandante Carlos Benítez. Se trata de los suboficiales Esteban Ortiz y Sergio Sosa, que prestan servicio en la Secretaría de Prevención e Investigación del Terrorismo (Seprinte). También era seguido por el mismo propietario de la mercadería, Luis Rafael Franco (42).

Una de las aristas que se indaga es que el camión llevaba un millonario cargamento de teléfonos celulares de alta gama, de la marca IPhone, que posiblemente no se detalló en el despacho aduanero para evitar el alto pago de impuestos.

Aparentemente, esta información precisa manejaban la gavilla de delincuentes, que planearon un atraco de película con un gran despliegue de logística, que utilizó hasta dos camionetas ploteadas de manera similares a las de las fuerzas de seguridad.

Uno de los rodados incluso perteneció a la Policía Nacional. Se trata de la camioneta Isuzu D-Max año 2010, que fue subastada años atrás y adquirida por un suboficial, pero que en el mes de junio pasado fue denunciada como robada a su hijo, cuando iba a la facultad en Asunción.

La otra camioneta es una Toyota Hilux, ploteada de forma similar a las de la Senad, que fue encontrada ayer en la compañía Jhugua Hu de Ypacaraí. La camioneta también fue denunciada como robada en Asunción, en la Comisaría 11ª Metropolitana.

El tercer vehículo es una KIA Sportage gris, hallada ayer en la zona de Pedrozo, en cuyo interior fueron encontradas prendas de vestir similares a uniformes policiales, chalecos de la Senad y de la Policía.

En el atraco se montó una barrera falsa de control en el kilómetro 56 y medio de la ruta PY02, en la nueva circunvalación de Caacupé. En el sitio fue retenido el convoy que tenía como destino Ciudad del Este, y se llevaron el camión con la carga.

29523742

“Antinarcótico”. Una camioneta fue ploteada en forma similar a las que usa la Senad.

GENTILEZA

Más contenido de esta sección
Sin temor. Refieren que cuando había controles la gente tenía miedo a las pruebas de alcotest.
Depresora. Profesional detalla que el alcohól afecta las capacidades mentales del conductor.
La denuncia. Las víctimas niegan haber invadido una propiedad, ya que es su propia casa. Ahora deben ir a juicio.
Rosa Cuenca González, de 70 años, oriunda de Abaí, Caazapá, se quedó sin casa, en una nueva presunta trama de la mafia de los pagarés. Ante la desesperación, hasta quiso tomar veneno. Una agroganadera la demandó por una deuda que –asegura– ya está pagada, le sacó la vivienda en un juicio ejecutivo y ahora la Fiscalía la lleva a juicio oral en lo penal, por supuestamente invadir lo que ella declara es su propio hogar.
Insistencia. Múltiples operativos antinarcóticos evidencian ventajas logísticas de grupos criminales.
Contraste. Especialista en seguridad refiere que destruir cultivos no es igual a recuperar bosques.
Rosa María Ortiz, experta en DDHH, enfocada en Niñez y Adolescencia, advierte que el tránsito de camiones por la Ruta Bioceánica incrementa el riesgo de explotación sexual y trata de niñas y mujeres, tanto indígenas, como no indígenas. Ante esta situación, insta a las autoridades, de poner una mirada fuerte en la zona y fortalecer la protección.