En videos compartidos con este diario, los vecinos volvieron a mostrar el pésimo estado de las calles con el agregado del nuevo incidente, que afectó a un vehículo pero no hubo heridos.
Tras la última lluvia registrada en la zona, se pudo evidenciar que las calles se encuentran vulnerables y que el retraso de las obras prometidas por Nenecho no genera más que molestias y peligro.
Recordemos que el pasado 10 de noviembre, un vehículo cayó junto con su conductora en el área de la calle Yporá. El asesor jurídico de la Comuna, Jorge Sabaté, había indicado que la empresa contratista, el Consorcio Tecsul, debía asumir los gastos médicos de la víctima.
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Los vecinos habían criticado en aquella ocasión que faltaba una mejor señalización, a lo cual Sabaté indicó que la responsabilidad también recae en la empresa.
Julio Jara, residente del barrio desde 1958, manifestó a Última Hora que la inundación de las calles durante las lluvias es un problema histórico.
Lamentó que, pese a las décadas transcurridas, ninguna administración municipal haya sido capaz de resolver la situación.
Recordó además que él y sus vecinos comenzaron a tener mayores problemas de circulación cuando se iniciaron las excavaciones en el área de Incienso y Urutaú.
Otra residente de la misma cuadra de don Jara expresó que el sitio se convierte en un “río” cuando caen lluvias.
Apuntó que el sumidero recientemente colocado en la zona de Yporá reúne gran cantidad de basuras y expide un fuerte olor nauseabundo.
“Tenemos una vecina que es incapacitada y todo el día tiene que aspirar ese olor en su patio. Don Jara la misma cosa, él no puede salir de su casa porque ahí enfrente se inunda, en la calle, se inunda”, detalló.
El pasado 20 de enero, el intendente Luis Bello acudió junto a una comitiva para supervisar obras de asfaltado (pagadas con fondos de Itaipú) en la calle Lorenzo Cáceres, ubicada en la zona de obras.
Los vecinos le reclamaron que acompañara la intervención de “una cuadrita” mientras que las calles se inundan por el abandono de la obra de desagüe.
Bello, como respuesta, dijo que las obras de desagüe son “una prioridad” en su gestión, pero hasta el momento no hay información oficial sobre cuándo se reiniciarán las obras ni cómo se pagará a las empresas encargadas.
El informe de la intervención, a cargo de Carlos Pereira, da cuenta de una deuda de la Municipalidad con el Consorcio Tecsul que asciende a G. 2.727.073.076.
El monto corresponde a dos certificados de obra pendientes de pago en octubre y noviembre de 2024, durante la gestión de Nenecho.