El coronel Darío Maciel manifestó en Monumental AM que fue el encargado de llevar a Stroessner hasta Campinas, Brasil, desde donde luego fue trasladado a Guaratuba para su exilio. Indicó que primeramente la idea era que el general derrocado vaya a Miami, Estados Unidos.
Aparentemente Estados Unidos no le concedió la visa por lo que tuvo que ir hasta Brasil donde tenía muchos amigos. Durante el 3 de febrero se presentó para trabajar porque tenía un vuelo programado a San Pablo, sin embargo, luego lo llamaron al despacho del general Andrés Rodríguez y le pidió que prepare el avión y la tripulación que en cualquier momento partiría.
“Estuvimos 3 días aguardando en el avión”, manifestó el coronel. Según su versión el ex dictador se mostró siempre tranquilo. “Se sacó sus zapatos, como siempre, y fumaba”, agregó. También dijo que varias veces lo llevó de viaje a Stroessner.
Señaló que “era conocido por la familia Stroessner, y cuando eso era un honor”.
Por su parte, la moza Juliana Miño que trabaja en el tradicional El Bolsi, expresó que estaba trabajando ese 2 de febrero a la noche. En un momento escucharon patrulleras y unas personas que entraron al local avisaron que había un golpe de Estado.
La dueña del bar estaba en Estados Unidos pero llamó y pidió que las cocineras preparen cocido para los clientes y que nadie salga del bar ante el enfrentamiento que había en las calles. “En el centro no se sentía mucho, pero dicen que en Mundo Aparte era desastre, cerca de mi casa encima”, sostuvo Miño.
Actualmente sigue en El Bolsi, lugar donde se encuentra hace 40 años. Entre bromas afirmó que “todos pagaron sus cuentas”.