A pesar de contar con fuerza política y haber sido excluido de la chapa presidencial por el mismo líder de Honor Colorado, Horacio Cartes, el vicepresidente Pedro Alliana, junto con el presidente Santiago Peña, no se animaron a dar el paso de salir del movimiento o crear uno nuevo. Ni siquiera se anticiparon a hablar de una ruptura.
Alliana se reunió con Cartes en su vivienda este martes a las 10:00, donde recibió oficialmente el anuncio de que dejaba de ser el candidato y era sustituido por el ministro de la Vivienda, Juan Carlos Baruja. Pero el líder no le expulsó del movimiento y le hizo algunos ofrecimientos, como encabezar la lista del Senado para el 2028, aunque el vice prefirió tomarse un tiempo para responder.
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No obstante, en primera instancia, Alliana no bajó su candidatura y dejó picando la posibilidad de disputar una interna o incluso pelear por fuera de Honor Colorado. De antemano, tiene el respaldo de Peña, de los 15 gobernadores colorados y de los diputados, quienes rechazan tajantemente a Baruja.
“Peña me pidió prudencia”, dijo el vicepresidente antes de descartar completamente la creación de un movimiento nuevo.
A pesar de la bajada del pulgar, Alliana puso por encima la decisión de la dirigencia sobre su candidatura antes que la decisión de Cartes. Hasta sostuvo que se debe más a las bases que al líder del movimiento, quien fue el que, en noviembre pasado, le oficializó en la chapa.
“Si un porcentaje importante de la dirigencia del movimiento entiende que mi candidatura debe continuar, ya sea dentro de Honor Colorado o por fuera del movimiento, yo voy a escuchar a la mayoría. No descartamos competir por fuera del movimiento pero es muy apresurado”, destacó.
La clave de las declaraciones que hizo Alliana en conferencia de prensa este martes desde la sede de la Vicepresidencia, fue demostrar que tiene las filas cerradas y que buscará su espacio, con la seguridad del peso de su dirigencia. “Yo no estoy renunciando a Honor Colorado, solo estoy buscando mi espacio”, expresó.
Del otro lado, en tanto, se mantuvo el silencio. No hicieron declaración alguna ni Cartes ni los senadores que le dan respaldo en su círculo más cercano. Pero se anunciaron reuniones de gobernadores con el presidente del Partido Colorado y también con Peña.
“Si Juan Carlos Baruja va a ser su candidato (de Cartes), entonces que nos dé la posibilidad a nosotros, al otro grupo importante dentro de Honor Colorado, de que podamos competir dentro del movimiento, y si no se puede así, y al final la dirigencia quiere plantarse con mi candidatura, entonces tendremos que ver otras opciones”, sentenció Alliana.
La decisión de Cartes fue transmitida a Peña el lunes a las 5 de la tarde. Según Alliana, esto le tomó de sorpresa porque creyó que luego de aquella reunión en la vivienda del líder con el empresario José Ortiz, que duró cuatro horas, ya se habían limado las asperezas.
Es de destacar que del lado del Ejecutivo liderado por Peña y Alliana la actitud es firme pero no confrontativa, a diferencia de la cúpula cartista que hizo ataques incluso pidiendo un informe sobre ueno bank que casi desestabilizó al gobierno, uno de los motivos por el que el presidente estaría llamando a la calma y no precipitar una ruptura.
A gobernadores tampoco le van a imponer, dice Alliana
Los gobernadores le dieron su respaldo a Alliana pero condicionaron su apoyo a la elección de un compañero de fórmula que salga de ellos o de los diputados. Esto no fue bien recibido por el vice, quien afirmó que seguirá su propia hoja de ruta y les pidió respeto a su decisión.
“Que no quieran hacer una mala copia de lo que esta ocurriendo ahora y querer imponerme a mí, porque de ahí sí seguramente no va haber vuelta atrás y me voy al Senado a jubilarme”, lanzó.
Finalmente, Alliana dijo que la situación más bien le da paz y tranquilidad y que ahora solo quiere estar con su familia.