En el marco de las tareas de fiscalización permanente en el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi, la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), en coordinación con la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (Dnit), logró frustrar el envío de un cargamento de cocaína líquida que tenía como destino final Alemania.
El cargamento ilícito viajaba en el interior de un paquete enviado bajo la modalidad de encomienda aérea. Para intentar burlar los controles de seguridad aeroportuarios, la organización criminal camufló la sustancia estupefaciente dentro de cuatro frascos de hidratante corporal, mezclados entre prendas de vestir y otros artículos de cuidado personal.
Tras la detección del paquete sospechoso, la apertura oficial de la encomienda se llevó a cabo en la Oficina de Atención Permanente del Poder Judicial, en presencia de los jueces Lici Sánchez y Alejandro Cardozo.
Al realizar las pruebas de campo y el pesaje correspondiente de los cuatro envases intervenidos, se confirmó un peso total de 1 kilo con 185 gramos de cocaína en estado líquido.
Desde la Senad señalaron que el ocultamiento de estupefacientes en productos cosméticos y de uso cotidiano en envíos postales es una táctica recurrente empleada por redes de tráfico internacional para evadir los escáneres y la inspección canina.
Las autoridades destacaron que este tipo de operativos reafirma el compromiso de mantener una rigurosa inspección en los puntos de salida del país, a fin de desarticular los canales logísticos del narcotráfico que buscan enviar drogas desde territorio nacional hacia el mercado europeo.