La actividad reunió a adultos mayores que, entre risas y entusiasmo, elaboraron las tradicionales chipas, llenando el ambiente con el inconfundible aroma que caracteriza esta época del año.
El encuentro se desarrolló en un ambiente de camaradería, donde no faltaron las anécdotas, el compañerismo y los momentos de alegría compartida entre los participantes.
El club es impulsado por un equipo de la cooperativa Coopeduc, que ha dado vida a este espacio dedicado al bienestar y la integración de los adultos mayores.
Desde la organización destacaron que estas actividades no solo preservan las costumbres, sino que también fortalecen los vínculos sociales y emocionales de los integrantes.
Además del Chipa Apo, el grupo realiza de manera habitual diversas actividades como controles médicos, clases de zumba, manualidades y otras propuestas orientadas a una vida activa.
Según señalaron los líderes del club, esta tradición se repite cada año durante la Semana Santa, convirtiéndose en un momento esperado por todos sus integrantes.
Finalmente, resaltaron que las abuelas y abuelos se sienten realizados al participar de estas jornadas, manteniendo vivas las tradiciones y transmitiéndolas a las nuevas generaciones.