“No”, fue la escueta respuesta de Bello al ser consultado sobre el pago que debía realizarse con el préstamo aprobado por la Junta Municipal, pese al alto nivel de endeudamiento que enfrenta el municipio por la emisión de bonos en administraciones anteriores. Entre ellas resalta la de Óscar Nenecho Rodríguez, quien prometió obras con dinero de un bono que finalmente se utilizó para pagar salarios, según el informe de la intervención.
El intendente Luis Bello ofreció su respuesta tras una reunión mantenida con vecinos del barrio Santo Domingo.
Consultado sobre el destino de los G. 184.000 millones, el jefe comunal se limitó a decir que cubrió pagos a proveedores, además de los G. 16.000 millones que se usaron para pagar a los jubilados, gasto del cual Bello y los ediles que acompañan su gestión se jactaron, a pesar de que se trata de una obligación de la Municipalidad para con sus ex funcionarios.
“Proveedores y jubilados, hasta ahí”, respondió el intendente, antes de cortar abruptamente la entrevista, sin mencionar otros pagos, ni tampoco quiénes son los proveedores o a cuánto ascienden los montos honrados.
Esto ocurre aunque el propio Gabinete de Luis Bello había previsto usar este dinero para honrar deudas, como es el caso de los intereses de los bonos emitidos durante las administraciones pasadas.
En diciembre pasado, consultado sobre el destino del dinero, el intendente respondió que se tenía previsto pagar por deudas que tenía el Municipio al momento de su asunción.
“La Junta debe estudiar cada uno de los proyectos que hay, estudiar las deudas, la documentación que nosotros enviamos, los contratos, las especificaciones, y posteriormente a eso emitir un dictamen, y bueno, aprobar o desaprobar”, había declarado Bello en un acto de Navidad realizado en la Plaza de la Democracia el 19 de diciembre de 2025, después de que se aprobara el referido préstamo.
En una conferencia de prensa realizada el 22 de diciembre del mismo año, en la que se anunció el pago de G. 16.500 millones por una deuda con los jubilados municipales, Luis Bello respondió que dicho gasto formaba parte de una “reestructuración”.
“Existen ingresos genuinos, existen ingresos de reestructuración. En este caso lo hicimos a través del concepto de déficit temporal de caja, una herramienta que está dentro de la Ley Orgánica Municipal”, explicó.
La diputada Johanna Ortega denunció a los concejales que aprobaron este crédito. Entre sus razones, resaltó que el préstamo viola la Ley Orgánica Municipal y precisó que el artículo 196 establece que el plazo de pago de un préstamo de déficit temporal de caja no puede superar el presupuesto del ejercicio fiscal correspondiente.
Préstamo contemplaba pago de interés del bono G8
El concejal Miguel Sosa, presidente de la Comisión de Hacienda y defensor del crédito solicitado por Bello, detalló a Última Hora, días después de la aprobación del préstamo, que los pagos se realizarían de la siguiente manera: G. 16.540 millones para la Caja de Jubilaciones, G. 56.498 por deuda de intereses del préstamo de 2024; G. 2.745 millones para juicios varios; G. 9.941 para asociaciones y cooperativas; G. 31.500 para proveedores; G. 51.650 por aguinaldo y G. 15.123.452 para servicio de la deuda.
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Precisó que este último pago corresponde a un interés del bono G8 que venció en mayo del 2025. Inclusive alertó que “estos intereses (bono y préstamo bancario) son los más urgentes para atacar, porque naturalmente cualquier entidad financiera, si no pagás los intereses, te van a denunciar, te van a demandar”.
De hecho, la situación de impago con la que carga la Municipalidad ya provocó que los tenedores de bonos autoricen el inicio “inmediato” de acciones judiciales y extrajudiciales para exigir el pago de los intereses por distintas emisiones de bono realizadas en las últimas administraciones.
En total, la deuda por este compromiso asciende por el momento a unos G. 130.000 millones.