Son exactos 22 años que pasaron de aquel fatídico domingo cuando, a las 11:20, un incendio en el Supermercado Ycuá Bolaños, ubicado en el barrio Trinidad de Asunción, conmocionó a todo un país con la muerte de 400 personas y cientos de heridos.
Como cada año, desde el 2005, los sobrevivientes, familiares y amigos se reunieron para recordar a los que partieron, para mantener viva la memoria y luchar por justicia.
El encuentro de este sábado fue en el Sitio de Memoria y Centro Cultural 1A Ycuá Bolaños, inaugurado en el 2022 y erigido en el mismo lugar donde ocurrió el incendio.
La solidaridad fue el tema principal de este año y la Coordinadora de Víctimas, Familiares y Personas Amigas de Afectados por el Incendio del Ycuá Bolaños preparó un programa especial para agradecer a varios sectores por el apoyo recibido desde el primer momento de la tragedia.
“Hoy estamos acá para recordar a todos los que nos acompañaron durante este tiempo, desde aquel 1 de agosto y por estos 22 años, ayudándonos a levantarnos y a seguir construyendo esperanza. Eso para nosotros cala muy hondo. Es fundamental para nuestro proceso de reconstrucción y de lucha por la vida”, resaltó a Última Hora Liz Torres, sobreviviente e integrante de la coordinadora.
Durante un acto central que tuvo lugar en la plaza de las luces, donde anteriormente estaba ubicado el área de ventas del supermercado, representantes de varios sectores fueron llamados de a poco para ser asignados con una letra hasta formar la frase “Solidaridad Ykua 1A”.
Fueron homenajeados: Vendedoras y vendedores ambulantes; bomberas y bomberos; policías; militares; psicólogas y psicólogos; religiosas y religiosos; médicos y enfermeras; autoridades de la Secretaría Nacional de Cultura; profesionales de la Salud Mental; arquitectas y arquitecturas que trabajaron en la construcción del memorial; artistas; prensa; ONG’s; autoridades municipales; escuelas y colegios; y Vecinas, vecinos, amigas y amigos.
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Luego, llegó el momento de “La hora fatídica” cuando, a las 11:20, sirenas de varios camiones de bomberos recordaron el momento en el que se desató el incendio en el 2004. El dolor y la emoción se apoderaron del lugar y entre llantos y abrazos, varios asistentes recordaron a los fallecidos mientras ondeaban una bandera tricolor.
En ese momento se dio lectura al tradicional manifiesto de la coordinadora de víctimas, familiares y afectados, en el que se volvió a resaltar la solidaridad.
“Cuando recordamos el incendio del supermercado Ycuá Bolaños, lo primero que nos viene a la mente es el dolor y la injusticia, pero también la memoria nos trae algo que nunca debemos olvidar: la solidaridad, como valor y fuerza que impulsó la reacción espontánea e inmediata de miles de personas”, reza en su inicio el manifiesto.
Asimismo, se cita que personas de varios sectores se acercaron a ayudar, salvar vidas, rescatar cuerpos, poner el hombre, enjuagar las lágrimas, buscar a los desaparecidos, acompañar los velatorios y entierros, el duelo y la lucha por la justicia y la memoria durante estos 22 años.
“Es por ello que reconocemos a quienes estuvieron el 1 de agosto del 2004 y a lo largo de estos 22 años, para resaltar y dejar presente que la sociedad no se quebró del todo, que hubo manos que se tendieron cuando más se necesitaba. Queremos decirles que su gesto solidario, no fue en vano, que quienes sobrevivieron, que las familias que perdieron a sus seres queridos y que toda la sociedad los reconoce, y que gracias a ellas y a ellos se pudo sostener la vida en medio de la pérdida”; manifestaron a través del documento.
Previo al homenaje, se realizaron varias presentaciones artísticas de elencos de danza y solistas.
Asimismo, se compartieron mensajes de solidaridad en audio de víctimas del incendio de Cromañón, ocurrido en Argentina en ese mismo año, que dejó en diciembre cerca de 200 víctimas fatales y más de mil heridos.
Una celebración ecuménica también formó parte de la ceremonia, a la que asistieron familias enteras y otras en solitario, sosteniendo en sus manos fotografías de sus parientes fallecidos.
“Mi sobrina era cajera. Quiso salir pero ya encontró todas las puertas cerradas y hoy, a los 22 años, nuestra herida está abierta por la injusticia de los tres poderes del Estado. Pedimos a las autoridades, a los jóvenes de este país, porque esta joven tenía 19 años y quería un país mejor. Pedimos a la sociedad paraguaya que haya justicia y que nunca más ocurra esto”, manifestó emocionado Rubén Rojas al sostener una foto de Ofelia Noemi, a quien se refiere como su “ángel protector”.
La Segunda Compañía de Santísima Trinidad, la Vigésima Compañía del Mercado 4, la Cuarta Compañía de Luque, movilizaron sus carros hidrantes en representación del Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Paraguay, que tuvo gran actuación en aquella triste jornada del 2004.
En la parte final de la ceremonia, en un acto simbólico de memoria y resiliencia se encendieron las fuentes de agua de la Plaza de las luces, donde desde el suelo brotaban los flujos transparentes del líquido, llamando la atención de niños y adultos que se acercaron para mojarse y sentir el agua.