La primera etapa de evaluación del sistema de monitoreo electrónico de buses arroja resultados alentadores según el Viceministerio de Transporte. Lejos de encontrarse con resistencia o fallas críticas, las autoridades destacan una respuesta favorable por parte de los operadores y una mejora perceptible en el servicio diario.
El balance inicial del despliegue tecnológico es optimista, según dijo a ÚH Hugo Ramos Vaesken, asesor técnico del Viceministerio del Transporte (VMT). Al ser consultado sobre cómo se evalúa la primera etapa de implementación del Sistema Integral de Control y Monitoreo (SICM), el funcionario afirmó que hubo una buena predisposición de las empresas del sector.
El profesional explicó que las empresas de transporte no solo asistieron a los talleres generales, sino que solicitaron profundizar en aspectos específicos de la normativa e implementaron herramientas por iniciativa propia.
Según confirmó el asesor del VMT, el impacto directo de este ecosistema de control ya se nota en las paradas, especialmente durante las horas de mayor demanda.
“Se fue viendo que hubo más buses operando en calle que los últimos cuatro lunes anteriores. Entonces, súper positivo eso, porque el ciudadano está produciendo (...) buses con mayor frecuencia operando en calle, y el usuario tiene con eso mayor previsibilidad del servicio, que es el primer objetivo que se tiene con este monitoreo”, agregó.
CONTROLES. Si bien el volumen de colectivos varía según cada franja horaria y zona operativa debido a las distintas dinámicas de la capital, el sistema automatizado permite comparar en tiempo real el rendimiento de cada línea contra su histórico, asegurando que las frecuencias se mantengan o superen de forma constante.
Para consolidar estos avances, el proceso avanza ahora hacia la implementación parcial de la Resolución 120, que introduce un esquema de sanciones automatizadas ante incumplimientos. Durante este periodo, la fiscalización se concentrará en mitigar las reguladas en los momentos más sensibles para la población.
El control se realiza mediante el cruce de datos de los dispositivos GPS obligatorios de los buses y el sistema de billetera electrónica. Las empresas deben asegurar la correcta transmisión de sus señales; de lo contrario, la falta de datos impactará de forma directa y negativa en su indicador formal de calidad de servicio.
Esta etapa intermedia de tolerancia y adaptación, que multa por fallas en hora pico, se extenderá por un plazo de tres meses. Posteriormente, se dará paso a la aplicación plena de la normativa, extendiendo las sanciones de manera ininterrumpida a todas las franjas del día (de 04:00 a 23:00, incluyendo domingos y feriados, para asegurar un transporte predecible los 365 días del año.
- 1.410 buses en promedio son los que circulan a diario en Asunción y alrededores.